Hay que seguir los pasos de extracción segura para evitar la pérdida de información en los archivos.

Por qué es arriesgado quitar el USB directamente

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Quitar el USB sin los pasos de seguridad puede implicar la pérdida de los cambios realizados, que los archivos se corrompan, o que la unidad se arruine

Barcelona, 25 de mayo de 2017 (09:30 CET)

Todo los usuarios de ordenadores, en algún momento de su vida, han pasado de largo los consejos para extraer en forma segura el USB y quitaron la unidad de memoria sin esperar que se desconecte como es debido.

Muy probablemente no haya tenido consecuencias, pero actuar de esta forma es jugar con fuego. La extracción sin esperar que el ordenador haya cerrado los programas en uso puede acarrear la pérdida de los últimos cambios, o directamente de los archivos abiertos. O peor todavía, se puede dañar la unidad de memoria.

Por qué quitar el USB puede arruinar los archivos

Cuando se da la orden de ‘extraer en forma segura’ en un entorno de Windows o Linux, o al momento en que se arrastra el ícono de la unidad de memoria al cubo de basura en Mac, el ordenador comprueba que no haya ningún archivo abierto ni que la memoria esté funcionando, aunque sea en un segundo plano (y que el usuario no tenga idea de ello).

Pero si se quita el USB sin este paso previo los archivos abiertos se pueden corromper. Esto se debe a que el sistema operativo utiliza la memoria caché del dispositivo de memoria, con lo que parte de la información se encuentra en un estado ‘volátil’. Si se saca la unidad de memoria y hay datos en el caché que no hayan sido volcados al USB, estos se perderán.

Los efectos pueden ser más graves

Pero las consecuencias pueden ser peores: que además de perder los últimos cambios, los archivos queden corrompidos e inutilizados por la extracción directa del USB. Cuando se aplica el comando de extracción segura, el sistema libera el caché y confirma que ningún proceso o programa pueda interrumpirse de golpe.

Además es posible que un programa del ordenador se encuentra utilizando la memoria en un segundo plano, y que tenga bloqueados algunos documentos o fotografías abiertos. Si se extrae la unidad de memoria, es posible que el programa se bloquee y haya que reiniciar el ordenador. Además de la pérdida de tiempo, eso implica que también pueden cerrarse programas cuyos archivos no fueron guardados (lo que acarrea más pérdida de información).

Cabe aclarar que en el entorno de Windows su software no habilita la caché. Esto implica que el rendimiento de la unidad es menor, pero no se perderán datos si sólo se utiliza el modo lectura. Pero si se están realizando cambios o intercambiando información, estas últimas actualizaciones se perderán.

Hay pocos casos registrados, pero la conducta habitual de quitar el USB en forma insegura puede corromper la unidad de memoria, por lo que los archivos conservados pueden contener información alterada y ser inservibles en el futuro.

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