Los prostíbulos de robots ya son una realidad. En la imagen, la robot sexual Samantha junto a Arran Squire, uno de sus creadores. Foto: ITV/This Morning

Ya existen prostíbulos de robots sexuales (y nadie los vio venir)

stop

Ciudades de EEUU y Canadá buscan la forma de regular una industria hasta hace poco inimaginable: los burdeles de robots sexuales

Alessandro Solís

Economía Digital

Los prostíbulos de robots ya son una realidad. En la imagen, la robot sexual Samantha junto a Arran Squire, uno de sus creadores. Foto: ITV/This Morning

Barcelona, 04 de octubre de 2018 (12:39 CET)

Los robots sexuales se insertaron desde hace algunos años en el imaginario colectivo, y empezaron a convertirse en realidad con los avances de los últimos años en el campo de la inteligencia artificial. Pero ningún gobierno previó lo que pasaría cuando la tecnología se asumiera como normal: la apertura de burdeles de androides en un contexto legislativo que nunca se imaginó tal posibilidad.

Ciudades de Estados Unidos, como Houston (Texas), y de Canadá, como Vancouver, son las primeras en reportar la presencia de los prostíbulos de robots ante el vacío legal para regularlos. Las autoridades de estos lugares buscan la forma de meter dentro de la ley la existencia de estos burdeles, algunos de los cuales ya incluso toman cita a los clientes.

La causante del dolor de cabeza es Kinky Sdolls, una compañía que ya abrió prostíbulo en Toronto, Canadá. En Barcelona, la empresa Synthea Amatus también produce una robot sexual llamada Samantha, cuyo software fue actualizado este año para que la androide pueda negarse a tener relaciones sexuales si no tiene ganas.

El vacío legal de los prostíbulos de robots

La empresa Kinky Sdolls, fundada en Toronto, dice ser el primer servicio de alquiler de "muñecas de amor para adultos" en América del Norte. "Ofrecemos un servicio único a quienes buscan un acompañante. Nuestro objetivo es proporcionar placer intenso y cumplir todas tus fantasías. Nuestras muñecas son de la mejor calidad que pueden encontrar y se sienten como en la realidad", agrega su web.

La amenaza de la regulación surgió después de que la empresa anunciase la apertura de un nuevo prostíbulo de robots en Houston, lo que despertó las críticas de los ciudadanos, activistas y del propio alcalde de la ciudad. "Lamentablemente, no hay leyes actuales en EEUU para prevenir la venta del tipo de muñecas que ocuparán este burdel de robots", dijo un abogado al diario Houston Chronicle.

De vuelta en Canadá, los vecinos de Vancouver se alarmaron cuando empezaron a ver publicidad de Bella Dolls, otro servicio de androides sexuales que permitía la reserva antes de tan siquiera obtener la licencia para operar en la ciudad. Las autoridades estudian el caso pero también acusan la necesidad de una legislación moderna sobre este tipo de negocios y tecnologías.

Los defensores de la prostitución de robots sexuales argumentan que este servicio sólo trae situaciones positivas a las comunidades, pues evita el tráfico sexual y disminuye las enfermedades de transmisión sexual. No obstante, los investigadores aseguran que aún no hay evidencia suficiente para sostener estas premisas.

Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad