9 balnearios perfectos para desconectar en pleno invierno
No son spas, sino balnearios de aguas termales que pueden llegar hasta los 80ºC y que además ofrecen propiedades terapéuticas. Y son ideales para refugiarse este invierno
Balnearios para escapar del invierno. Foto: Castilla Termal Hoteles.
Desde tiempos de los romanos hasta la actualidad, los balnearios han sido diseñados para mimar cuerpo y alma a través del poder del agua. Ideales para escapar del frío en invierno, no hablamos aquí de piscinas climatizas ni de spas. Por supuesto, todos comparten el propósito del bienestar, pero les diferencia un aspecto fundamental: el agua.
Así, mientras piscinas y, sobre todo, spas, se centran en tratamientos relajantes, estimulantes o estéticos, la característica principal de los balnearios o centros termales es que emplean aguas mineromedicinales naturales con propiedades terapéuticas, requieren personal sanitario y se enfocan en la salud.

El agua que emplean los balnearios emana de forma natural y, en muchas ocasiones, a elevadas temperaturas que pueden alcanzar los 80ºC, lo que los convierte en refugios perfectos para huir de las bajas temperaturas del invierno mientras nos cuidamos, pues no hace falta tener una dolencia concreta para disfrutar de estos espacios. Estos son algunos de los mejores de España.
Hotel Balneario La Hermida (Cantabria)
A orillas del río Deva, a las puertas de la comarca de Liébana y en el corazón de un impactante desfiladero, abrió sus puertas en 2006 el Balneario de La Hermida, que, en realidad, venía a recupera una actividad que se remonta a 1881 en el lugar.
Se trata de un establecimiento que incluye un centro termal de 2.000 m² y un hotel de cuatro estrellas con 57 habitaciones de modernas y cómodas instalaciones.

Lo más destacado, sin embargo, es su balneario, que se nutre de tres manantiales cuyas aguas brotan espontáneamente a más de 60°, con un caudal de ocho litros por segundo. Se trata de aguas hipertermales clorurado-sódicas muy mineralizadas, consideradas unas de las mejores de Europa de su tipo por sus propiedades mineromedicinales.
Entre sus instalaciones, cuevas termales exteriores e interiores, así como bañeras de hidromasajes, y todo tipo de tratamientos como el ritual inspirado en La India, envoltura en lodo marino o masajes con algas.
Castilla Termal Monasterio de Valbuena (Valbuena de Duero, Valladolid)
Hotel, balneario, arte e historia. O incluso más. Ubicado en el Monasterio de Santa María de Valbuena, de estilo cisterciense y en pie desde el siglo XII, encontramos este singular refugio de bienestar en la localidad de Valbuena de Duero, en la provincia de Valladolid. Castilla Termal Monasterio de Valbuena fue rehabilitado con mimo respetando la arquitectura original, con sus claustros, bóvedas, muros y jardines centenarios para convertirse en un hotel de cinco estrellas y ejemplo de lujo consciente y turismo sostenible.

Además de una gastronomía de altura, patrimonio y naturaleza, cuenta con un moderno centro termal de más de 2.000 m2 que incluye zona de aguas, saunas, baño turco, zonas de relajación y tratamientos que van desde rituales sensoriales a masajes terapéuticos y programas de belleza, muchos de ellos personalizables y elaborados con productos naturales y técnicas inspiradas en la tradición cisterciense.
Además, todos se nutren de las aguas mineromedicinales procedentes de un acuífero subterráneo a más de 300 metros de profundidad que emergen a una temperatura de 25ºC y que están reconocidas por sus beneficios para la salud de la piel, el sistema respiratorio y el aparato locomotor.

Completa la oferta una exquisita gastronomía castellana y de producto km 0 que abandera el chef Miguel Ángel de la Cruz, al frente de su restaurante Converso, galardonado con una estrella Michelin y una estrella verde Michelin, además de dos soles Repsol. Muy centrada en el uso de vegetales y productos de proximidad, ofrece menús de temporada que son auténticas odas a la tierra y la identidad, con un plus de sorpresa y refinamiento.
Balneario de Panticosa (Huesca)
Ubicado a ocho kilómetros la estación de esquí de Panticosa, a 1.633 m sobre el nivel del mar, el Balneario de Panticosa despliega varios edificios y hasta tres restaurantes.
Conocidas ya desde tiempos del emperador romano Tiberio, las propiedades de las aguas termales de Panticosa siguen siendo hoy empleadas en un balneario de modernas y cómodas instalaciones edificado sobre un histórico complejo de 1854.

Actualmente cuenta con dos hoteles, Gran Hotel y Hotel Continental, y hasta tres espacios termales: Termas de Tiberio, Balneario el Quiñón y el Espacio Termal del Gran Hotel, cada uno con su estilo y su propia carta de tratamientos. Entre sus mayores atractivos es poder nadar en una piscina con vistas a las montañas de más de 3.000 metros de altura y con aguas que, de forma natural, reciben con una temperatura de 34ºC entre espectaculares vistas del Valle de Tena.
Sus aguas con propiedades mineromedicinales se consideran hipertermales, ya que surgen del manantial de Tiberio a una temperatura de 53ºC. Se trata de aguas alcalinas y blandas, fluoradas, sulfuradas, bicarbonatadas sódicas y oligometálicas. Con notables propiedades terapéuticas, se recomiendan especialmente para el tratamiento de enfermedades óseas, de la piel y reumáticas, pero también para cuadros de estrés y problemas asmáticos.
Balneario de Mondariz (Pontevedra)
Pionero del termalismo nacional sino también un referente entre las principales villas termales de Europa, las aguas del Balneario de Mondariz eran ya conocidas en la época romana, si bien su historia tal y como lo conocemos hoy se remonta a 1873, cuando son declaradas de utilidad pública. Se trata de aguas bicarbonatadas, carbogaseosas, sódicas y ferruginosas, ricas en hierro, que emergen a una temperatura de entre 17 y 18ºC.

En 1898 se inaugura el Gran Hotel para dar servicio al creciente número de clientes y en las primeras décadas del siglo XX el afamado arquitecto Antonio Palacios realiza la remodelación de la Fuente de Gándara, así como de la construcción de los demás edificios que conforman la villa termal actual.
Con diferentes renovaciones a lo largo de su historia, la última de 2020, el Balneario de Mondariz es un centro totalmente adaptado al termalismo del siglo XXI con su Palacio del Agua de más de 3.000 m² dedicados al relax y el ocio con circuito de camas de agua, bancos de hidromasaje, cuellos de cisne, contracorrientes, chorros verticales, géiseres, hidromasajes a diferentes alturas y su gran cascada en lámina de agua; en un bienvenido recorrido que se puede prolongar por tres horas.

Fuera de la piscina hay hasta seis saunas con diferentes aromas y grados de humedad, jacuzzis, sala de pediluvios y una poza de agua caliente al aire libre. Entre sus propuestas, el llamado Circuito Celta lleva a conocer y sentir la cultura termal de hace 2.000 años.
Hotel Balneario Vichy Catalán (Caldes de Malavella, Girona)
Con su arquitectura de estética neomudéjar y encanto modernista (el edificio es obra del arquitecto Gaietà Buïgas y levantado entre 1900 y 1901) entre fabulosos jardines, viajamos ahora hasta 1881 Hotel Balneario Vichy Catalán de Caldes de Malavella, en la comarca de La Selva, en la Costa Brava.

Su centro termal permite disfrutar de las propiedades y beneficios la famosa agua Vichy Catalan a una temperatura de 32º-35ºC. El circuito incluye duchas bitérmicas, tratamientos de hidromasaje, saunas, jacuzzi, hamman o sauna finlandesa. Además, hay piscina exterior climatizada. Más allá, todo tipo de tratamientos, con o si agua termal carbonatada, ya sean terapéuticos, de belleza, relajantes o revitalizantes.
El chef David Heras se encarga de poner la guinda con una gastronomía que se nutre de ingredientes frescos y locales para crear platos que resaltan sabores, colores y texturas. También en la cocina se emplea el agua termal Vichy Catalan para realzar de sus preparaciones.
Castilla Termal Solares (Solares, Cantabria)
A pocos kilómetros de Santander se alza Castilla Termal Solares, un hotel con historia que, de hecho, ocupa el primer balneario inaugurado en Cantabria, en el año 1827. De arquitectura monumental y rodeado de bosques y jardines, conserva el espíritu de los balnearios que entrañaban por toda Europa el espíritu del descanso, la salud y el bienestar basado en las propiedades del agua.

Su zona wellness tiene como base las aguas del histórico manantial de Fuencaliente, declaradas de utilidad pública en 1828. Con una temperatura constante de 29,8ºC y ricas en bicarbonatos, cloruros, calcio y sodio, estas aguas han sido apreciadas durante siglos por sus propiedades terapéuticas, beneficiosas tanto para el sistema digestivo y reumático como para la piel. Además, sus cualidades las hacen idóneas para combatir el estrés, el insomnio y otras afecciones del sistema nervioso.
Para beneficiarse de su poder, una piscina termal de más de 800 m2 y un catálogo de tratamientos de relajación, belleza y bienestar. Destaca también el circuito de contrastes, en una espacio que se inspira en las antiguas termas romanas de Caracalla y que alterna temperaturas frías y calientes y espacios húmedos y secos para activar los sentidos, eliminar toxinas, descongestionar las vías respiratorias y estimular la circulación.

Hotel Balneario de la Virgen (Jaraba, Zaragoza)
Ubicado a una hora y media de Zaragoza, en el paraje natural del Cañón y Hoces del río Mesa, el Hotel Balneario de la Virgen tiene como principal activo sus aguas, que emergen a una temperatura de entre 30 y 34 grados, y un caudal aproximado a los dos millones de litros por día entre los cinco manantiales localizados en el balneario.

En activo desde 1828 y pioneros en la utilización del agua mineromedicinal en tratamientos de hidrología médica y medicina holística e integrativa y estética en la región, cuenta con una zona termal de más de 1.500 m2 y más de 80 tratamientos que tienen su base en el agua mineromedicinal. Además, en el complejo se incluye un lago termal al aire libre y una romántica cueva. Entre sus atractivos destaca su cocina casera aragonesa y la cercanía al Monasterio de Piedra, a apenas 15 km del balneario.
Hotel Termes de Montbrió (Montbrió del Camp, Tarragona)
Premiado como mejor resort & spa de Europa y único hotel con balneario en la provincia de Tarragona, el Hotel Termes de Montbrió se encuentra en la localidad de Motbrió del Camp.
El moderno edificio posee un jardín botánico de cuatro hectáreas con especies centenarias y se abastece de diferentes manantiales que manan a temperaturas comprendidas entre 41 y 81ºC (hipertermales). Se trata de aguas de origen natural compuestas de cloruro sódico, bicarbonatado cálcico, sulfato, litio, magnesio y potasio, propiedades que las hacen indicadas para depurar el organismo, favorecer los procesos reumáticos, neuralgias y ginecopatías, regular afecciones del sistema digestivo y del sistema neuromuscular, entre otros.

La joya de la corona es el complejo termal Aquatonic, de 1.000 metros cuadrados, donde se puede sumergirse, nadar o caminar entre aguas termales naturales; además de recibir el relax de cascadas laminares, jets de hidromasaje rápidos circulares, micro-burbujas y grutas con baños greco-romanos.
Hotel Balneario El Raposo (Badajoz)
Es uno de los pocos balnearios especializado en aplicación de lodos naturales, que proceden del curso del arroyo cercano al balneario, y lo encontramos situado en Puebla de Sancho Pérez, en el sur de la provincia de Badajoz.
Se trata del Hotel Balneario El Raposo que encontramos rodeado de magníficos jardines exteriores con 30.000 metros cuadrados de abundante vegetación. Su historia arranca en 1860, cuando se descubrieron, por casualidad y a través de un animal enfermo, las propiedades de sus aguas. En 1886 se construyeron las dependencias de lo que sería la primera ‘casa de baños’, que daría lugar, en 1925, al hotel original, de 20 habitaciones. En 1926 se obtiene la Declaración de Utilidad Pública y comienza a funcionar como balneario.
Desde entonces, el lugar no ha dejado de crecer, no solo en instalaciones y espacios, sino también oferta de tratamientos y productos, ya que cuenta con su propia fábrica de procesado de plantas aromáticas y medicinales para una línea de productos que comercializa con el nombre de Yerbal.

Las aguas del Balneario El Raposo son bicarbonatadas, cálcicas, magnésicas y radiactivas, mientras que sus lodos lodos son ricos en silicio, magnesio y calcio. Juntos, tienen multitud de propiedades beneficiosas y están indicados para afecciones reumatológicas, respiratorias, digestivas, dermatológicas, vasculares y del sistema nervioso.
Las instalaciones incluyen una piscina climatizada activa con circuito termal, aerosoles para tratamientos respiratorios, pulverizaciones, ducha nasal, nebulizadores, baños de agua minero-medicinal y lodo y estufas de vapor, así como una amplia oferta de tratamientos y masajes.
Y sin olvidar a su restaurante Matanegra, especializado en la gastronomía extremeña.
Aguas termales de acceso público
Además de los balnearios, con instalaciones que combinan alojamiento y zonas de aguas para el tratamiento y el relax, existen pozas y manantiales de acceso público y gratuito y con aguas a elevadas temperaturas que también son aptas para el baño.
Entre las más calentitas, las de las pozas de Arnedillo, al margen del río Cidacos, en La Rioja. Contienen aguas con carácter minero medicinal, clasificadas como clorurado sódicas, sulfatado cálcicas, bromuradas, con iones de magnesio, hierro, silicio y rubidio, radiactivas e hipertermales, y tienen una temperatura nada menos que de 52,5 °C.

En la provincia de Ourense existen muchas pozas y piscinas con agua termal que también son aptas para el baño. A pocos metros de la propia ciudad, en la margen derecha del río, se encuentra, de hecho, el Paseo Termal del Miño, con 4 km de senda verde y peatonal que concentra hasta 8 espacios termales, varios de ellos acondicionados para el baño con aguas entre los 40 y los 60ºC. Es el caso de A Chavasqueira, Muiño da Veiga (con aguas que emergen a entre 65 y 72ºC), Outariz y Burga de Canedo. Tanto en A Chavasqueira como en Outariz, las piscinas de acceso público y gratuito se combinan con termas con otros servicios de belleza, saunas o circuitos termales que sí son de pago. En la propia ciudad, el agua de los manantiales de As Burgas sale a 60ºC y llena una curiosa piscina en el mismo centro urbano.