AVA acusa al Ministerio de retrasar la reparación de los caminos agrícolas dañados por la DANA
Cristóbal Aguado asegura que toda la citricultura ha hecho su trabajo para relanzar Intercitrus y alaba los avances del IVIE
Cristóbal Aguado, presidente de AVA, en el balance agrario de 2025
El presidente de la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA), Cristóbal Aguado, cargó ayer contra el Gobierno de España y alabó a los actores que forman parte de Intercitrus y al IVIE. El balance anual de los agricultores valencianos empezó con un recuento de hasta 340 millones de euros en pérdidas por las inclemencias meteorológicas (150 millones), la falta de materias activas para evitar las plagas (60 millones), las pérdidas por los precios (40 millones) y los robos (30 millones), entre otros asuntos.
La gestión de la DANA realizada por el Ministerio y, especialmente, la peritación de daños por parte de la empresa pública Tragsa, centraron las críticas del sector agrícola. Desde AVA explicaron que en un 80% de los casos, los agricultores pidieron a la ayuda al Ministerio para agilizar las reparaciones de sus explotaciones pero «muchos afectados no fueron ni siquiera incluídos en los listados de beneficiarios».
Los datos que tienen los agricultores señalan que hay «más de 300 hectáreas de cultivo que continúan arrasadas junto a cauces y van a pasar a Dominio Público Hidráulico por lo que no volverán a ser productivas».
Cristóbal Aguado incidió en que «todas las infraestructuras por si viene otra DANA están por hacer» mientras remarcó que «si se hiceran más azudes y pantanos, se podría retener más agua».
Entre las felicitaciones programadas en la rueda de prensa de balance del año agrario, la gran novedad es que AVA habló bien del IVIA. «No funciona como toca pero ha pegado un esfuerzo importante». Y lanzó un mensaje a la Generalitat: «Si se pone el presupuesto pertinente, creo que podemos recuperar un instituto de más referencia como fue históricamente».
El zumo de Brasil y la rentabilidad de Valencia
AVA situó el acuerdo de Mercosur como uno de los elementos más importantes en los próximos meses. Los agricultores están a favor de un acuerdo y en contra del acuerdo que se ha presentado. Quieren libre comercio y facilidades de exportación pero consideran que está desequilibrado.
Aguado aseguró que Mercosur es bueno para las manufacturas europeas y, especialmente bueno, para el vino y el aceite español. Incluso existen opciones de exportación para la naranja pero la forma de articular el acuerdo es, en su conjunto, negativo. El problema es que entra con mucha facilidad el zumo de Brasil.
Tal y como explicó Aguado, la naranja para zumo no es la más rentable para el agricultor ya que se destina a este producto la que forma parte del destrío, es decir, la que organolépticamente es óptima pero no es comercial por tener algún fallo en la piel (afecta a la vista pero no al gusto).
El acuerdo de Mercosur permitirá a la naranja barata de Brasil innundar este segmento en Europa de manera que el destrío de los agricultores dejará de ser una facturación reducida (naranja vendida más barata) a ser directamente deshechada. En la cuenta de resultados del agricultor, esta pérdida de ingresos puede ser la diferencia entre el beneficio o la pérdida.
Estos detalles son críticos en una estructura de minifundios como es la de la Comunidad Valenciana donde, tal y como incidió Aguado, «las tensiones familiares en los campos es constante«. Las pérdidas, como dijo el presidente de AVA, exasperan a los hijos y los yernos que empujan al abandono de campos a los agricultores de mayor edad.
Pese a este mal de fondo, estructuralmente tan dañino para la agricultura como el abandono de campos (o tan íntimamente ligado), la naranja empieza el 2026 con optimismo (y no por la campaña pasada). Aguado anunció que se está «intentando adelantar la reunión» del Ministerio para la aprobación de la extensión de norma que permitirá la reactivación de intercitrus.
El presidente de AVA dijo que está «a punto de caramelo». Los objetivos son la dinamización del consumo de naranja y la investigación para combatir a las plagas que acechan a la citricultura.