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El Conseller de Agricultura de la Comunidad Valenciana denuncia el “ataque frontal” de una nueva resolución del Gobierno central a la flota pesquera
La nueva normativa obliga a los marineros a llevar un control extremadamente detallado
El conseller de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Generalitat Valenciana, Miguel Barrachina. Foto: Eduardo Manzana / Europa Press.
El conseller de agricultura, ganadería y pesca, Miguel Barrachina, ha lanzado una contundente denuncia contra la nueva resolución de la Secretaría General de Pesca del Gobierno de España, que entra en vigor hoy y que, según el dirigente, supone un “ataque frontal” a la flota pesquera valenciana. Según Europa Press, la nueva normativa obliga a los marineros a llevar un control extremadamente detallado sobre las capturas de especies, exigiendo que registren con precisión milimétrica cada una de las especies pesqueras que recojan, lo cual, en algunos casos, puede llegar hasta 200 especies diferentes.
El conseller ha calificado esta medida como un “absurdo administrativo” que refleja un profundo desconocimiento de las condiciones reales de la pesca en el Mediterráneo. Según Barrachina, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación de España no comprende que, en el caso de la flota pesquera valenciana, los caladeros son de cercanía, lo que hace inviable que los barcos faenen tan lejos como para cumplir con las estrictas exigencias de esta normativa. «Obligar a un barco que faena a una hora de la costa a avisar con dos horas y media de antelación es un despropósito», ha afirmado el conseller, quien considera que la medida pone en peligro la actividad pesquera y las condiciones laborales de los marineros.
Alegaciones de la Generalitat ante un «atropello» al sector
Ante esta nueva normativa, que ha sido percibida como un verdadero obstáculo para la flota valenciana, la Generalitat Valenciana ha formalizado una batería de alegaciones para intentar frenar lo que considera un “atropello” al sector pesquero. Según Barrachina, la medida denota una “nula sensibilidad” por parte del Gobierno Central hacia el sector primario y es una muestra más de desconexión con las realidades del día a día de los pescadores valencianos.
El conseller, tal y como recogía Europa Press, ha insistido en que el periodo de notificación de las capturas sea reducido a una simple comunicación previa al desembarque de las especies, de modo que los pescadores no tengan que interrumpir su faena para cumplir con unos requisitos burocráticos que, a su juicio, son completamente inadecuados para la naturaleza del trabajo en el mar. «La única forma de que el control sea real y no un castigo es que el pesaje se realice en la lonja, no a bordo», ha explicado Barrachina, subrayando que las lonjas son los lugares adecuados para garantizar la transparencia y el correcto control de las especies.
Impacto especial sobre la flota de artes menores
Uno de los aspectos que ha generado mayor preocupación entre los pescadores es el impacto que esta resolución tendrá sobre la flota de artes menores, que realiza la descarga y el desenmalle en puerto. “Es físicamente imposible que un marinero dé un dato exacto de sus capturas dos horas y media antes de llegar, cuando todavía tiene el pescado en la red», ha explicado Barrachina, quien considera que esta exigencia es una muestra de que quienes han diseñado la norma no comprenden las complejidades de la actividad pesquera.
El conseller ha señalado que los barcos de artes menores no cuentan con los medios para pesar cada especie en pleno mar, lo que obliga a los pescadores a cumplir con una norma que, según él, no tiene en cuenta la realidad del sector. En cambio, el pesaje y control de las especies debería realizarse en la lonja, que es el lugar adecuado para garantizar tanto la exactitud como la transparencia en el proceso.

Un desajuste con la realidad del sector pesquero
Miguel Barrachina ha criticado la falta de tiempo que el Ministerio ha otorgado para la implementación de esta medida. Según el conseller, el margen de tiempo para cumplir con la nueva normativa es “inasumible para nuestros pescadores”. La imposibilidad de adaptarse a una medida tan rigurosa en tan poco tiempo, según Europa Press, pone en riesgo la viabilidad de muchos barcos y amenaza con perjudicar seriamente el funcionamiento de la flota pesquera valenciana.
En sus declaraciones, Barrachina también ha dejado claro que la Generalitat no será cómplice del silencio que el Gobierno de España parece querer imponer al sector pesquero. “Mientras el Ministerio pone palos en las ruedas de nuestras barcas, nosotros estaremos al lado de nuestros pescadores, exigiendo que se respete su forma de vida frente a la asfixia del Ejecutivo central”, ha concluido el conseller, mostrando el firme compromiso de la Generalitat de defender los intereses de los pescadores frente a una normativa que considera errónea e inaplicable.
Defensa de un sector clave para la economía valenciana
El sector pesquero es de vital importancia para la Comunidad Valenciana, tanto desde el punto de vista económico como cultural. En este contexto, la resolución del Ministerio de Pesca ha generado una profunda preocupación entre los marineros y las asociaciones pesqueras, que temen que estas nuevas exigencias afecten negativamente a la actividad pesquera local. Desde la Generalitat, se insiste en la necesidad de encontrar un equilibrio entre el control y la sostenibilidad de los recursos marinos, sin ahogar a un sector que, en muchos casos, vive de la pesca artesanal y de proximidad.
El debate sobre esta medida pone de manifiesto la creciente tensión entre las administraciones autonómicas y el Gobierno central sobre la gestión de los recursos pesqueros y la regulación del sector. Mientras tanto, los pescadores valencianos continúan enfrentando las dificultades del día a día en el mar, con la esperanza de que se logre una solución que respete sus intereses y su forma de vida.