La caída de pedidos por la guerra en Irán inicia la primera oleada de ERTEs en la cerámica: 232 afectados
La Comunidad Valenciana y la región italiana azulejera Emilia-Romaña piden la suspensión del sistema ETS para el sector cerámico
Los costes preocupan mucho a las azulejeras pero ni el petróleo ni las emisiones de CO2 han provocado los primeros despidos en el sector cerámico. Ha sido el miedo el responsable de los tres primeros ERTEs con 232 trabajadores afectados por la guerra de Irán.
Una empresa del sector asegura que está recibiendo llamadas con este mensaje: «¿Has hecho ya el pedido que te mandé? Si no lo has hecho, déjalo, no sé cuando te lo voy a pagar. Se ha parado el mercado».
Esta reacción del mercado responde a unas expectativas truncadas que han llevado a tres empresas ubicadas en Onda, Nules y Alcora ha presentar los primeros tres ERTEs del sector cerámico que tienen como causa principal la guerra en Irán.
Se trata de tres expedientes con 114, 81 y 37 trabajadores en los que las empresa han argumentado ante la secretaría autonómica de Empleo que sufren descenso de pedidos. Aunque el motivo principal es «causas productivas y económicas», en los argumentos empresariales no hay un efecto directo del precio del gas o de las emisiones de CO2 que provoque los despidos sino la incertidumbre sobre quién comprará su producción.
Estos tres nuevos ERTEs se suman a otros nueve que todavía están en vigor en el sector cerámico de la Comunidad Valenciana, concentrado en la provincia de Castellón, que demuestra la inestabilidad económica que tiene actualmente el sector.
El hecho de que las empresas todavía no hayan empezado un cierre de hornos en cadena por el incremento de los costes del gas, que sufre notables oscilaciones, no significa que no exista una preocupación creciente por la energía y las emisiones de CO2.
En este contexto, la Comunidad Valenciana y la región italiana de Emilia-Romaña (principal región italiana productora de cerámica) han solicitado junto a sus respectivas patronales la suspensión temporal del mercado europeo de derechos de emisión para el sector cerámico.
Desde Ascer han indicado que junto a sus homólogos italianos han solicitado a la Unión Europea la adopción de medidas urgentes y específicas para el sector, presentando en el Parlamento Europeo una Declaración Conjunta (Joint Declaration) en la que reclaman la adaptación de las políticas climáticas europeas y el impulso a la investigación para garantizar la competitividad y el futuro de uno de los principales sectores industriales europeos.
Entre las principales propuestas destacan: la suspensión temporal del sistema ETS para el sector cerámico o, alternativamente, la adopción de medidas de emergencia como la congelación de los derechos gratuitos y la revisión de los benchmarks en función de la viabilidad tecnológica real. Asimismo, se propone elevar el umbral de acceso a los regímenes simplificados para pequeños emisores y garantizar una plena integración del mecanismo CBAM, que proteja la competitividad tanto en el mercado interior como en el internacional, incluyendo instrumentos de compensación para las exportaciones.
Por último, se insta a la puesta en marcha de un gran plan europeo de investigación específico para el sector cerámico —actualmente inexistente— que impulse el desarrollo de tecnologías innovadoras, favorezca la descarbonización de los procesos, reduzca la dependencia de materias primas críticas y acompañe la transición energética sin comprometer la estabilidad económica y social del sector.
Marián Cano, consellera de Industria, Turismo, Innovación y Comercio, ha dicho: “Defendemos la competitividad y sostenibilidad del sector cerámico, un sector que constituye una piedra angular de la fortaleza industrial europea que está haciendo frente a costes energéticos crecientes y a presiones normativas que no se ajustan a las capacidades tecnológicas actuales”.
Desde los gobiernos de la Comunitat Valenciana y Emilia-Romaña – ha continuado Cano – “compartimos el objetivo de la transición ecológica, pero creemos que debe llevarse a cabo de una manera compatible con la estabilidad social y económica de nuestros territorios”.
En este sentido, Cano ha añadido que “el sector cerámico ya está invirtiendo fuertemente en sostenibilidad, pero no puede verse penalizado por normas que, en este momento concreto, no tienen en cuenta la viabilidad tecnológica y acaban beneficiando únicamente a la especulación financiera. Mientras esperamos tecnologías maduras y accesibles, pedimos medidas de emergencia para evitar la pérdida de nuestras empresas y proteger a decenas de miles de trabajadores”.
En declaraciones a los medios de comunicación, Marián Cano ha destacado la necesidad de proteger la competitividad del sector cerámico, un sector que en ambas regiones “concentra alrededor del 80% de la producción europea de baldosas y que representa unos 38.000 puestos de trabajo directos y más de 120.000 indirectos”.