MSC y el Propeller Valencia dan por hecho que Maria José Catalá aprobará la ZAL

El Propeller Valencia se muestra muy preocupado por el "mal momento de la industrias locales" y clama un cambio en los sobrecostes de los ETS que sufren los puertos europeos ya que "derivar la carga a puertos africanos contamina más"

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El cambio político en la ciudad de Valencia y la Comunidad Valenciana ha provocado un giro de 180 grados en las expectativas de la comunidad portuaria valenciana. Del bloqueo que impedía inversiones que sí se realizaban en la ZAL del Puerto de Barcelona a una nueva sensación. «Ahora nos escuchan y eso es todo», aseveró ayer Alejandro Soler, presidente del Propeller Valencia.

Carolina Lorente, vicepresidente del Propeller y directiva de MSC, cercioró su convencimiento de que la voluntad de Maria José Catalá, alcaldesa de Valencia, de aprobar la ZAL es total. Tras el ultimatum de tres meses lanzado hace dos meses y medio para conseguir la licencia o replantear la inversión, la primera naviera del mundo, Carolina Lorente aseguró estar «segura» de que tendrán la licencia. «Vamos a tener seguro la ZAL», aventuró Alejandro Soler.

MSC ha planteado dos inversiones en la ZAL adjunta al puerto de Valencia. La primera de casi 20 millones es para una nave de 20.200 metros cuadrados donde crearía 60 puestos de trabajo directos y 500 indirectos. La segunda, de 35,7 millones, es una nave logística especializada en el transporte por contenedor en frío para congelados y productos refrigerados. El empleo anunciado era de 25 puestos de trabajo directos y 500 empleos indirectos. La nave ocuparía de 25.400 metros cuadrados.

Antes de esta confianza sobre la ejecución de estos problemas, el Propeller Club expuso los cuatro problemas que le preocupan: la caída del sector industrial, los sobrecostes de los ETS que penalizan a los puertos europeos frente a los españoles y los otros dos problemas que puede primar a puertos como Tanger Med que son el desvío de buques por el cabo de Buena Esperanza y las nuevas alianzas que puedan desviar a navieras como Maersk (la cual no fue citada abiertamente).

El primer problema que expuso Alfredo Soler fue la preocupación del Propeller «por el sector industrial y las industrias locales». Tras el recelo que las ayudas a la cerámica causado por las ayudas de Mazón a este sector y el malestar que ha generado actuaciones individuales de Ascer al margen de una visión autonómica de la CEV, Soler empezó con una reflexión general: «Estamos en un mal momento en las industrias locales y próximamente no va a mejorar. No sólo afecta a la parte portuaria sino que somos un reflejo de cómo va la economía. Nos afecta muy directamente la falta de competitividad que tienen las industrias locales».

En concreto, se refirió a la cerámica. «Venimos enlazando momentos malos con la guerra de Ucrania y el incremento del precio del gas para el azulejo. Es el cliente número 1 y lo está pasando mal. Sus datos con que tiene 1.800 millones de euros de sobrecoste soportados y que están produciendo un tercio menos».

El segundo problema son el pago relacionado con las ETS, que penaliza el transporte marítimo si atraca en puertos europeos, lo que supone una desventaja en costes sobre los puertos africanos. En concreto, con respecto a Tanger Med. «Nos estamos tirando piedras sobre nuestro propio tejado», lamentaron desde el Propeller, que advirtieron que «derivar la carga a puertos africanos contamina más«. El motivo de esto es doble: la carga que va a Europa acaba haciendo más millas y los puertos europeos contaminan más por la regulación que soportan que los africanos. «Es el mismo problema que los agricultores», reconocía Soler.

El tercer problema que se puso encima de la mesa también se refirió a Tanger Med, aunque en este caso sin citarlo. «Nos preocupa las nuevas alianzas de navieras a partir de 2025. Hay navieras que peligra que se mantengan en Valencia y desde el Propeller nos gustaría fidelizarlas», apuntaron. El mensaje va para Maersk, que tiene una alianza prevista con Hapag-Lloyd. El temor es que el tráfico que tiene en Valencia se derive a Marruecos por un tema de costes.

El cuarto problema que expuso el Propeller está relacionado con los dos anteriores, en la medida que el rival comercial vuelve a ser Tanger Med, aunque también se suma Algeciras. «Desde el Propeller queremos promocionar el Puerto de Valencia como el puerto de entrada a Europa porque las nuevas rutas van a dar la vuelta a África y vamos a defender que el puerto ideal para hacer la concentración de cargas y luego distribuir es el puerto de Valencia», aseguró Alejandro Soler, que anunció que ha pedido un informe a catedráticos para analizar la diferencia económica entre concentrar las cargas en diferentes puertos.

«Si tenemos que invertir y gastar dinero en informes, éste es el momento», afirmó el presidente de Propeller Valencia.

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