Geely, el gigante chino de Volvo, Polestar y Lynk&Co que busca desembarcar en España a través de Ford Almussafes
La compañía cerró 2024 con un fuerte crecimiento de ventas, superando los 2,17 millones de vehículos entregados, un récord histórico impulsado por el avance de los modelos electrificados
Imagen ilustrativa de un vehículo del grupo Geely frente a la planta de Ford en Almussafes (Imagen generada por IA)
La repentina aparición de Geely en el panorama de la automoción española y, en concreto, valenciana, con la confirmación de que el gigante chino mantiene conversaciones con Ford para producir en la planta que la marca estadounidense tiene en Almussafes (Valencia) ha despertado el interés por saber más sobre este fabricante. Bajo este nombre, puede que desconocido para parte del gran público, figuran enseñas como Volvo, Polestar, Link&Co e, incluso, con distintos tipos de relación, smart o Mercedes-Benz.
Detrás del nombre de Geely se encuentra en realidad Zhejiang Geely Holding Group, un conglomerado privado con sede en Hangzhou (China), fundado por el empresario Li Shufu. El grupo nació a finales de los años ochenta como fabricante de componentes industriales y dio el salto al automóvil a finales de los noventa, hasta convertirse hoy en uno de los actores más relevantes de la industria mundial de la automoción, con presencia industrial y comercial en Asia, Europa y Estados Unidos.
Uno de los hitos clave en la expansión internacional de Geely fue la adquisición precisamente a Ford, en 2010, de Volvo Cars, operación que marcó su entrada definitiva en el mercado europeo y en el segmento premium. Desde entonces, Volvo ha mantenido su identidad, su sede en Suecia y sus centros productivos europeos, al tiempo que ha acelerado su transformación hacia el vehículo electrificado bajo el paraguas financiero e industrial del grupo chino.
En torno a Volvo se ha articulado buena parte del ecosistema europeo de Geely. De él surge Polestar, marca especializada en vehículos eléctricos de altas prestaciones, con sede en Suecia y producción repartida entre China, Estados Unidos y otras localizaciones industriales del grupo.
También forma parte del conglomerado Lynk&Co, una enseña orientada a un público más joven y urbano, con un modelo de negocio apoyado en la suscripción y en la venta online, y que opera en varios mercados europeos.
Geely y su relación con smart y Mercedes-Benz
Más allá de estas marcas, Geely ha ido tejiendo una red de participaciones estratégicas que refuerzan su peso global. El grupo controla, entre otras, Lotus, mantiene una joint venture al 50% con Mercedes-Benz Group para el desarrollo de smart, y su fundador es además uno de los principales accionistas individuales del grupo alemán, con una participación cercana al 10%.
En términos industriales, el grupo ya cuenta con una presencia consolidada en Europa, aunque principalmente a través de las marcas que controla. Volvo Cars produce vehículos en Suecia y Bélgica, Lotus mantiene actividad industrial en el Reino Unido, y Polestar utiliza instalaciones compartidas con Volvo y Geely en varios países.
Sin embargo, hasta ahora, Geely no dispone de una planta propia de producción bajo su marca generalista en España, ni tampoco en el sur de Europa.
Es en este contexto donde encajan las conversaciones con Ford para explorar la fabricación de vehículos del grupo chino en la planta de Almussafes (Valencia). Un eventual acuerdo permitiría a Geely reforzar su implantación industrial en el mercado europeo, reducir costes logísticos y esquivar posibles barreras comerciales -especialmente, los aranceles de Donald Trump-, al tiempo que ofrecería una alternativa de carga de trabajo para una factoría clave del tejido industrial valenciano.
Geely sobre el parqué
En el terreno bursátil, cuando se habla de Geely el foco se sitúa en Geely Automobile Holdings, la filial del grupo que cotiza en la Bolsa de Hong Kong y que concentra buena parte de la actividad industrial del conglomerado.
La compañía cerró 2024 con un fuerte crecimiento de ventas, superando los 2,17 millones de vehículos entregados, un récord histórico impulsado por el avance de los modelos electrificados y por el buen comportamiento de sus marcas de mayor valor añadido. Este desempeño operativo se ha trasladado de forma más contenida a la cotización, en un contexto marcado por la elevada competencia en el mercado chino y por la presión sobre los márgenes del sector.
En las últimas semanas, las acciones de Geely Automobile se han movido en torno a los 16 dólares de Hong Kong por título, lo que sitúa su capitalización bursátil en el entorno de los 170.000 millones de dólares hongkoneses, algo más de 20.000 millones de dólares.