CSIF pide el teletrabajo para los funcionarios del Estado en la Comunidad Valenciana

La central sindical urge, por tanto, a implantar el teletrabajo de manera voluntaria en todos los puestos que sean susceptibles de hacerlo y a instalar medidores de CO2 y filtros HEPA en todos los recintos laborales, además de convocar a los diferentes comités de seguridad y salud laboral.

una mujer realiza teletrabajo en su casa mientras su hija juega a su lado efe

El sindicato CSIF ha urgido por escrito a Delegación del Gobierno a implantar la modalidad de teletrabajo en todos los centros de Administración del Estado en la Comunidad Valenciana, donde desarrollan su labor unos 12.000 empleados públicos. La central sindical, ante la expansión de la pandemia, también ha exigido medidores homologados de CO2 en todos los espacios laborales y convocar los comités de prevención.

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha reclamado en el citado escrito, dirigido a Delegación del Gobierno, que adopte “urgentemente todas las medidas necesarias para poder salvaguardar la salud e integridad de todos y cada uno de los trabajadores de Administración General del Estado (AGE) en la Comunidad Valenciana”. El sindicato define la actual situación como “un ejercicio de temeridad” por parte de la Administración.

El sindicato ha realizado esta petición en un documento en el que muestra su preocupación ante el incremento de contagios y la falta de medidas para afrontarlo por parte de la Administración en su calidad de empleador. De este modo recuerda que no están convocando algunos de los comités de salud y seguridad en organismos de AGE en la Comunidad Valenciana, a pesar de haber acordado hacerlo si se agravaba la situación, como está ocurriendo.

CSIF busca que el teletrabajo sea una realidad y no un parche

CSIF, en esta misma línea de inacción, alude a la “falta de ventilación cruzada eficiente en edificios administrativos”, en algunos casos por criterios arbitrarios para evitar costes, lo que, como advierte el sindicato, “supone un grave riesgo tanto para empleados públicos como para ciudadanos que acuden a estos organismos”.

La central sindical incluye, en esa carencia de la prevención adecuada, que “la gran mayoría de centros de trabajo carece de un medidor de CO2 en el interior del recinto para tener conocimiento de la probabilidad de contagio”. También alerta de que “no han instalado filtros HEPA para purificar el aire en la mayor parte de las dependencias”.