Año récord en el turismo de la Costa del Sol: 14,6 millones de visitantes
La estrategia de priorizar la calidad ha disparado los ingresos por encima de los 21.800 millones de euros y ha generado un aumento del 10% en el empleo turístico
Turistas visitando Málaga. Álex Zea / Europa Press
El balance turístico de la Costa del Sol en 2025, presentado esta mañana por Turismo Costa del Sol, confirma lo que el sector venía anticipando: el destino ha roto todos sus techos de cristal, cerrando un ejercicio extraordinario con la llegada de 14,65 millones de turistas.
Sin embargo, más allá del volumen de viajeros, las cifras revelan el éxito de un cambio de paradigma en la gestión del destino, donde la rentabilidad y la generación de riqueza han comenzado a crecer a un ritmo superior al de la propia afluencia de visitantes.
Según los datos expuestos en rueda de prensa, el incremento de visitantes ha sido del 1,19% respecto al año anterior. No obstante, el dato que verdaderamente celebran las instituciones y el sector privado es el de los ingresos generados: cerca de 22.000 millones de euros, lo que supone un crecimiento del 3%.
Esta disparidad entre el aumento de turistas (moderado) y el de los ingresos (más acentuado) valida la hoja de ruta trazada en los últimos años: priorizar la calidad frente a la cantidad.
Francisco Salado, presidente de Turismo Costa del Sol, ha señalado la tendencia ascendente en su intervención: «Estamos creciendo en la dirección correcta». Y ha subrayado que el aumento de la rentabilidad demuestra que la estrategia de atraer a un perfil de turista de mayor valor añadido «está dando resultados tangibles».
El empleo como gran motor de cambio
Uno de los indicadores más celebrados del balance es el comportamiento del mercado laboral. El empleo turístico ha experimentado un auge del 10% en 2025, superando las 152.000 personas ocupadas según la Encuesta de Población Activa (EPA).
Este crecimiento es tres puntos superior al registrado en 2024, lo que, en palabras del presidente, refleja el «impacto real» del turismo en la economía local.
Lejos de la precariedad que históricamente amenazaba al sector, Salado ha destacado que el empleo actual es «más estable, más cualificado y con mayor capacidad de generar riqueza», consolidando al turismo como la principal industria tractora de Málaga.
Indicadores de rentabilidad y conectividad
El buen estado de salud del sector también se refleja en la operativa hotelera y la conectividad. El RevPAR (ingreso medio por habitación disponible) ha escalado hasta los 108,2 euros, registrando un crecimiento del 7%. Paralelamente, la oferta reglada de alojamiento no ha dejado de crecer, rozando las 702.000 (+6,5%), lo que demuestra la confianza inversora en el destino.
Por su parte, el Aeropuerto de Málaga-Costa del Sol sigue siendo la gran puerta de entrada del turismo internacional, registrando un incremento del 7,3% y promoviendo la conectividad con los principales mercados emisores.
Estrategia para 2026
Pese a la euforia de las cifras, desde la entidad turística se ha hecho un llamamiento a evitar la «complacencia». El contexto internacional sigue marcado por la incertidumbre geopolítica y económica. Por ello, la estrategia para 2026 pasa por redoblar esfuerzos en la desestacionalización y la sostenibilidad.
Las previsiones inmediatas invitan al optimismo: para el primer cuatrimestre de 2026 ya se prevé un aumento del 6,2% en la oferta de plazas aéreas.