Acerinox vuelve a los tribunales por una denuncia de CGT por «mala praxis»

El Tribunal de Instancia de Algeciras ha admitido a trámite la impugnación del texto regulador y ha fijado la celebración de la vista oral para el 17 de septiembre

Representantes sindicales de Acerinox durante una reunión mantenida con la empresa en la consejería de Empleo, Empresa y Trabajo Autónomo en junio.

Representantes sindicales de Acerinox durante una reunión mantenida con la empresa en la consejería de Empleo, Empresa y Trabajo Autónomo en junio de 2024. Rocío Ruz / Europa Press

La Confederación General del Trabajo (CGT) ha iniciado acciones legales contra Acerinox por lo que consideran una vulneración de derechos y discriminación hacia los trabajadores en la aplicación de su actual convenio colectivo.

La Sección de lo Social del Tribunal de Instancia de Algeciras ha admitido recientemente a trámite la demanda interpuesta por la organización sindical, de forma que el decreto judicial ha establecido que el acto de juicio se celebre el 17 de septiembre.

El origen del conflicto judicial radica en varios artículos del texto regulador que rige las relaciones laborales en la factoría desde el verano de 2024. Alberto Padilla, representante de CGT en la planta, ha señalado, en su conversación con Economía Digital, que la empresa está llevando a cabo una «mala praxis» con respecto al cumplimiento de lo acordado.

Según detalla el portavoz sindical, existen discrepancias sustanciales en asuntos referentes a la categoría profesional y a cuestiones que la propia acerera catalogó durante las pasadas negociaciones como «pilares fundamentales para la viabilidad de la empresa». Entre estos aspectos de fricción se encuentran la polivalencia, la disponibilidad y la gestión de las vacaciones de la plantilla.

Antes de judicializar el asunto, los representantes de los trabajadores han intentado resolver la situación a través de la Inspección de Trabajo. Sin embargo, ante la demora en la recepción de los requerimientos por parte de este organismo, el sindicato ha decidido elevar el caso directamente a los tribunales.

«Hemos decidido iniciar los trámites legales para no perder más tiempo», ha explicado Padilla. Esta acción legal se ha tomado de forma totalmente independiente, sin buscar el consenso con el resto de fuerzas sindicales que rubricaron el documento en su día, con el objetivo de «no ralentizar más el tema».

Enésimo choque con los sindicatos

Este nuevo choque en los juzgados reabre las heridas de un conflicto laboral que ha marcado la agenda de la compañía en los últimos años. El actual convenio colectivo, que estará vigente hasta la conclusión de 2027, se firmó a principios de julio de 2024 tras una huelga histórica que mantuvo la producción inactiva durante 136 días.

El preacuerdo fue avalado por la mayoría de la plantilla y contó con el respaldo de UGT, USO, CCOO y Coordinadora. El pacto introdujo, como medida más destacada para ajustar las necesidades de plantilla, la aplicación de un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE), garantizando el 85% del salario bruto de los empleados durante los periodos de inactividad técnica o productiva.

La tensión entre la dirección de Acerinox y el sector de la representación laboral contrario al acuerdo ha sido una constante desde entonces. Durante el año 2025, la compañía impulsó un plan de rejuvenecimiento de la plantilla mediante un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que afectaba directamente al centro de trabajo de la fábrica de Palmones (Cádiz).

En paralelo a este proceso, la empresa se enfrentó abiertamente a CGT, advirtiendo a su representante con iniciar acciones legales tras la difusión de un boletín sindical que acusaba a la corporación de utilizar productos cancerígenos y de imponer turnos que podían afectar negativamente a la salud física y mental de los operarios.

Adicionalmente, Acerinox decidió exigir judicialmente un pago de 28 millones de euros a los promotores de la huelga del ejercicio anterior, como compensación por las pérdidas sufridas durante los más de 4 meses de paralización.

Tras un 2025 a la baja

Toda esta conflictividad laboral se enmarca también en un contexto económico complejo para la multinacional. Según los últimos resultados anuales, Acerinox cerró el ejercicio 2025 con unas pérdidas netas de 40 millones de euros, lo que contrasta fuertemente con los 225 millones de beneficio que registró en 2024.

El resultado bruto de explotación (EBITDA) sufrió un descenso del 29%, situándose en 354 millones de euros. La dirección atribuyó este deterioro a partidas extraordinarias que no supusieron salida de caja, como un ajuste de inventarios de 60 millones y una provisión de 9 millones destinada al plan de rejuvenecimiento en su filial europea.

El EBITDA específico de la división de acero inoxidable, por su parte, experimentó una caída del 43%. Pese a los números rojos en el balance neto, la facturación global del grupo logró experimentar un incremento del 7% en 2025, hasta alcanzar los 5.781 millones de euros.

Este aumento en la cifra de negocio fue posible gracias a la integración de la estadounidense Haynes International. Esta adquisición ha aportado diversificación hacia sectores estratégicos de mayor margen, mitigando la debilidad estructural de la demanda en los mercados tradicionales.

Para 2026, Acerinox prevé una evolución «de menos a más», confiando en la recuperación del mercado y en las nuevas medidas regulatorias de la Unión Europea.

Comenta el artículo
Carmen Vacas

Historias como esta, en su bandeja de entrada cada mañana.

O apúntese a nuestro  canal de Whatsapp

Deja una respuesta

SUSCRÍBETE A ECONOMÍA DIGITAL

Regístrate con tu email y recibe de forma totalmente gratuita las mejores informaciones de ECONOMÍA DIGITAL antes que el resto

También en nuestro canal de Whatsapp