Pilatus fía a Sevilla la fabricación de sus propios componentes para sortear la crisis de suministros

La filial andaluza, que ha cerrado 2025 con 75 trabajadores, copa ya el 2% del empleo corporativo y ha asumido el ensamblaje de aeroestructuras clave en la estrategia del grupo

El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, durante la inauguración de Pilatus Aircraft Ibérica, junto a la dirigente de la planta, Victoria Vallecillos.

El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, durante la inauguración de Pilatus Aircraft Ibérica, junto a la dirigente de la planta, Victoria Vallecillos. Francisco J. Olmo / Europa Press

La multinacional suiza Pilatus ha hecho de su nueva instalación en Sevilla una pieza fundamental para combatir la inestabilidad logística mundial y blindar sus líneas de montaje. Durante el ejercicio 2025, el fabricante aeroespacial ha sufrido los efectos directos de la crisis global de suministros, un escenario que ha provocado retrasos significativos tanto en la producción como en la entrega final de sus aeronaves.

Según ha detallado la corporación en su último informe anual, la escasez de materiales, las desviaciones de calidad detectadas en componentes suministrados por terceros y el trabajo adicional asociado al lanzamiento de nuevos sistemas han impedido que la compañía haya cumplido con sus objetivos iniciales del programa de producción.

De hecho, la dirección se ha visto obligada a revisar a la baja sus previsiones de ensamblaje hasta en dos ocasiones a lo largo del año.

Para revertir esta dependencia externa, Pilatus ha diseñado una estrategia basada en la integración vertical, un modelo de producción propia de ciertos componentes para evitar la dependencia exterior, en el que la planta de Pilatus Aircraft Ibérica en Sevilla ha asumido un rol protagonista.

La compañía, en este sentido, ha dejado claro en su balance corporativo que asumir más tareas internamente no es, para ellos, una tendencia a corto plazo, sino una decisión estratégica para mantener la responsabilidad de la fabricación dentro de la propia empresa y responder a la situación geopolítica.

De este modo, la fábrica hispalense, dirigida por Victoria Vallecillos, ha iniciado en el último ejercicio completo la producción de ensamblajes estructurales para los aviones PC-24 y PC-12. Asimismo, las instalaciones andaluzas han comenzado a fabricar los arneses de cableado para el modelo turbopropulsor PC-12.

Motor de una nueva división

Este movimiento de internalización también ha transformado la forma en la que la matriz ha comenzado a gestionar sus recursos. El documento corporativo ha revelado que la integración de la cadena de suministro de la filial española ha permitido a la empresa desarrollar una nueva filosofía logística denominada ‘Logistics as a Service‘.

Y, en esta línea, Pilatus ha reforzado la cooperación con Sevilla mediante un programa de transferencia de conocimiento. Tras completar una primera fase de formación en normativas de procedimientos y procesos de ensamblaje estructural, la multinacional ha previsto que los ingenieros de producción españoles viajen a la sede central en Stans (Suiza).

Introducción al mundo empresarial español

Mientras afianza su músculo productivo, el fabricante también ha comenzado a integrarse en el tejido industrial andaluz. Antonio Gómez-Guillamón, presidente del clúster Andalucía Aerospace, confirmaba, en conversaciones recientes con Economía Digital, los contactos con la multinacional para certificar su incorporación: «Estamos ahora mismo en conversaciones».

Según desarrollaba, los directivos de Pilatus «sí que manifiestan que van a entrar en el clúster, pero todavía no han dado el paso», ya que la compañía lleva «muy poco tiempo» en la región y sus responsables «están todavía viendo cómo relacionarse con el entorno».

Antes de inaugurar oficialmente la fábrica andaluza en diciembre de 2025, la corporación evaluó varias alternativas territoriales dentro de España, como la ubicación en La Rioja o el País Vasco. Y, dentro de Andalucía, debatió su aterrizaje entre Málaga, Cádiz o Sevilla.

Mayores ingresos pese a la bajada de la producción

A nivel global, la corporación ha cerrado un ejercicio condicionado por unas elevadas tarifas comerciales impuestas en Estados Unidos y la fragilidad del dólar. No obstante, el grupo ha registrado unas ventas totales de aproximadamente 1.839 millones de euros, un 6% más, correspondientes a los 1.672 millones de francos suizos reportados en su informe.

Asimismo, Pilatus ha alcanzado un beneficio operativo (EBIT) cercano a los 187 millones. Durante estos doce meses, Pilatus ha entregado un total de 147 aviones, desglosados en 82 unidades del PC-12, 50 del PC-24, 14 del PC-21 y una del modelo de entrenamiento PC-7 MKX. Esta cifra es 6 unidades menor que las aeronaves terminadas en 2024.

El número de trabajadores a tiempo completo de la matriz ha ascendido, paralelamente, a 3.678 efectivos. De este volumen, la planta de Sevilla, que ha concluido el ejercicio con 75 trabajadores directos, ha pasado a copar ya el 2% de la fuerza laboral mundial de la compañía.

Comenta el artículo
Avatar

Historias como esta, en su bandeja de entrada cada mañana.

O apúntese a nuestro  canal de Whatsapp

Deja una respuesta

SUSCRÍBETE A ECONOMÍA DIGITAL

Regístrate con tu email y recibe de forma totalmente gratuita las mejores informaciones de ECONOMÍA DIGITAL antes que el resto

También en nuestro canal de Whatsapp