Un clon de las botas más exclusivas de Bottega Veneta en ASOS a precio para todos los bolsillos

La tienda online Asos ha vuelto a demostrar que tienen una gran capacidad para replicar piezas de lujo

No es de extrañar que estés al tanto de cuáles son las botas de Bottega Veneta que están cautivando al público español este otoño-invierno. De hecho, ocupan uno de los primeros lugares entre los artículos de moda más deseados de la temporada. ¿Por qué todas no se rinden a sus encantos y las obtienen? Porque cuestan miles de euros. Así que ASOS llegó para salvar el día con unas botas idénticas, al mejor precio posible

En materia de moda, estos han sido grandes meses. Hay ciertos estilos que han tomado fuerza, lo mejor es la audacia a la hora de mezclar atuendos que no necesariamente fueron creados para ir juntos. Tal y como ha sucedido con las botas retro, las grunge y las clásicas. Muchas han quedado asombradas de cómo estos calzados —que son un tanto masculinos, chapados a la antigua y nada delicados— van perfectamente con prendas que son más “girly”. ¿Te atreves a probar algo así? Entonces, te sugerimos las botas de ASOS. 

Las botas de ASOS que no tienen nada que envidiar a las de Bottega Veneta

Las botas de ASOS son prácticamente el clon de las originales. Se han guiado por la tonalidad, la plataforma y la estructura en sí.

Botas de Bottega Veneta

Son negras, de caña baja, con plataforma, tacón ancho, punta redondeada y tienen un marcado estilo retro. En definitiva, muy parecidas a las botas de los 70. Lo particular y auténtico de este diseño es que la suela exhibe un color verde intenso. La combinación de negro y verde es justo el toque que muchos outfits necesitan. 

Botas de Asos

Te garantizamos que mantendrán tus pies abrigados, cómodos y te durarán mucho tiempo. Tan solo debes gastar 45,99 euros. Y este es un monto muy bajo por un calzado que, en otra firma, multiplicaría su valor. 

Con las botas de ASOS —una clara inspiración de Bottega Veneta— no tendrás problemas al encontrar cientos de conjuntos oportunos. Ahora, ¡sé feliz!

Robert Rodríguez