BA Vidrio tira la toalla en La Seda

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REESTRUCTURACIÓN DE CAPITAL

Junta de accionistas de La Seda Barcelona de 2011

02 de abril de 2013 (10:19 CET)

Tres meses. Este ha sido el tiempo que ha aguantado el grupo portugués BA Vidrio negociando una complicada reestructuración de capital en La Seda Barcelona para salvar el concurso de acreedores y mantenerse como accionista de control del grupo. Operación que incluía una ampliación de capital de 40 millones de euros que suscribían al 100%.

Pero ante la incapacidad de llegar a un pacto con la banca acreedora y tras dos prorrogas de la fecha límite, el grupo luso capitaneado por Carlos Moreira (también máximo responsable de La Seda) ha dicho basta.

Oferta sin efecto

La compañía con sede en El Prat del Llobregat (Barcelona) ha anunciado a la Comisión Nacional de Mercado de Valores (CNMV) de que BA PET II BV, sociedad vinculada a BA Vidrio, dejaba sin efecto su oferta. No invertirá los 40 millones de euros que tenía disponibles para cubrir la ampliación de capital.

La cúpula de La Seda seguirá su negociación con la banca acreedora, aunque si no llega a un acuerdo, el concurso de acreedores parece más inevitable que nunca. El grupo luso lo puede declarar en cuestión de horas, si se tienen en cuenta los resultados.

Anchorage Capital Partners

BA Vidrio mantiene un pulso con el líder de los deudores, el fondo buitre australiano Anchorage Capital Partners, quienes entraron en el capital tras comprar la participación de la CAM cuando inició su proceso de saneamiento. De hecho, el fondo adquirió 100 millones de euros de los acreedores de un paquete que en su día compró a la caja alicantina Morgan Stanley, según fuentes conocedoras de la operación.

Anchorage se quiere hacer con el liderazgo de la compañía, aunque se desconocen sus planes de futuro para el grupo catalán. Los portugueses nunca han escondido que su interés en La Seda radica en el negocio de packaging, segmento de negocio en el que son más fuertes y consiguen beneficios.

Aumento de las pérdidas

La Seda ha cerrado 2012 con unos números rojos netos que llegan a los 133,7 millones de euros. Las pérdidas han aumentado el 169,5% respecto al año anterior, cuando registró un resultado neto negativo de 49,6 millones. De forma acumulada, llegan a los 600 millones de euros.

Sólo en la sede central, la compañía da empleo a unas 150 personas. También tiene sedes en Tarragona y una planta de reciclaje en Balaguer (Lleida). Asimismo, produce fuera de España. En Reino Unido, Turquía o Marruecos, entre otros países.
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