Colombia descarta devolver Electricaribe a Gas Natural

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A pocas semanas para el fin de la intervención, el gobierno de Santos ya sólo contempla liquidar la eléctrica o mantenerla bajo su control

Juan Manuel Santos, presidente de Colombia / EFE

Barcelona, 16 de febrero de 2017 (05:00 CET)

Marzo es el mes clave para el futuro del negocio eléctrico de Gas Natural Fenosa en Colombia. El día 15 es el tope que se ha fijado el gobierno de Juan Manuel Santos para anunciar el futuro de Electricaribe, aunque el día que Isidro Fainé tiene marcado en su calendario es el 3. Es decir, en 15 días. Sin embargo, la decisión ya está tomada, al menos en lo que se refiere a la compañía española.

El ejecutivo de Santos no tiene ninguna intención de devolver la gestión de Electricaribe a su propietario, Gas Natural. Así se desprende del Informe de Gestión 2016 de la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios, el organismo público colombiano que tomó el control de la filial de la empresa española el 15 de noviembre pasado.  

Los hombres de Santos y los de Fainé están negociando todavía el futuro de la eléctrica caribeña. Las conversaciones son algo más frecuentes que en los dos primeros meses desde la intervención –entonces eran casi inexistentes–, pero ni son intensas ni presentan avances. No es de extrañar: mientras tanto, Colombia ya sabe qué no va a hacer con la compañía.
 
En su Informe de Gestión de 2016, al que ha tenido acceso Economía Digital, Superservicios repasa la toma de posesión de Electricaribe y, en el capítulo de retos para 2017, dedica un breve texto al futuro de la eléctrica. En 28 palabras, adelanta que sólo tiene una duda: si liquidarla o mantenerla bajo su control.  

Uno de los retos de Superservicios es "promover la misión institucional". Y dentro de este objetivo, se incluye "definir la modalidad de toma de posesión de Electricaribe". "Es decir, establecer si la empresa puede continuar prestando servicio o si por el contrario debe ser liquidada", concluye. Pero siempre, queda claro, bajo el mando público.  

En todo el informe, tanto en la historia de la intervención como en el futuro de Electricaribe, se obvia que la empresa tiene un dueño. Gas Natural ni se nombra. Y en las opciones de futuro con respecto a la eléctrica, no aparece el retorno de la gestión a la compañía propietaria. Santos, pues, ya ha desterrado a la energética española de los papeles.  

Fin de los plazos  

Pese a todo, las conversaciones, aunque poco intensas, continúan. Mientras tanto, ambas partes van dibujando el futuro respecto a Electricaribe. Se ha rumoreado en Colombia la opción de que se trocee y se reparta entre pequeñas eléctricas locales, con el fin de controlarlas con mayor facilidad.

Por lo que respecta a Gas Natural, no va a esperar al 15 de marzo, como pidió Colombia. Por los plazos calculados por la empresa española, el 3 de marzo termina el periodo de negociación bajo el Acuerdo para la Protección de la Inversión (APRI) entre España y Colombia. A partir de ese día, puede denunciar a Colombia ante los organismos internacionales.  

La empresa presidida por Fainé siempre ha manifestado su intención de seguir con la gestión de Electricaribe y de negociar su devolución. No obstante, está preparada para un final contrario a sus intereses, con lo que acudiría al Ciadi, el organismo del Banco Mundial que media en conflictos de esta índole.

Colombia mantiene que intervino Electricaribe para salvaguardar el servicio en las regiones a las que abastece la compañía y el pago a las empresas generadoras de energía. No obstante, escudándose en falta de fondos, no pagó a sus proveedores, y tampoco ha sido capaz de garantizar el servicio.
 
Además, a pesar de que en el pasado había ignorado las reivindicaciones de Gas Natural respecto al fraude y la morosidad de la que es víctima Electricaribe, tras la intervención las hizo suyas. Públicamente, el hombre de Santos en la empresa pidió en diciembre a los clientes que hicieran un buen uso de la energía y que pagaran las facturas.  

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