Mikhail Fridman, máximo accionista de DIA.

DIA: la banca hace oídos sordos a las amenazas de Fridman

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Las negociaciones entre los acreedores y el primer accionista tienen muchas bases para activar el plan de salvación de la cadena de supermercados

Barcelona, 20 de junio de 2019 (04:55 CET)

Cuando la paz en DIA parecía sellada, Mikhail Fridman, el nuevo propietario de la cadena de supermercados, vuelve a presionar a la banca acreedora con la necesidad de que se cumplan sus exigencias ante las urgencias de la compañía. Pese a las alarmas, las negociaciones, según fuentes financieras, tienen muchas bases para llegar a un acuerdo. 

El sobresalto llegó el pasado lunes. DIA marcó la apertura de mercado con un hecho relevante ante la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) en el que ponía de manifiesto que el acuerdo por los 380 millones de euros de líneas de liquidez   — necesarios para pagar a proveedores —  no se había cumplido.

La situación llevó a Letterone, fondo del magnate ruso con el que controla el 70% del capital de DIA, a amenazar con retirarse del preacuerdo firmado el pasado 20 de mayo, en el que, según los términos establecidos, los 380 millones deberían haber llegado el pasado sábado 15 de junio. 

"Pese a los mejores esfuerzos", explicaron en el comunicado remitido a la CNMV, todavía no se había alcanzado un pacto "para la modificación y refundición de los términos de la financiación sindicada existente", ni tampoco se había "suscrito la documentación vinculante en relación con las nuevas líneas de financiación".

Se trata de un punto fundamental para que Letterone culmine su ampliación de capital en la compañía, en la que inyectará 500 millones de euros con los que podrá, entre otros, reparar la situación de patrimonio negativo de la compañía (quiebra técnica) en la que ahora mismo está la cadena de supermercados.  

Más acreedores en DIA

No obstante, según señalan fuentes financieras a Economía Digital el acuerdo a tres bandas entre accionista, compañía y acreedores saldrá adelante. Las afirmaciones contrarrestan las advertencias de Fridman que, pese a no descolgarse de su compromiso de ampliar capital, ya ha amagado con hacerlo en caso de que no avancen las negociaciones.

Pese a no concretar qué día limite puede cerrarse el acuerdo, el calendario apremia. Letterone se comprometió con la banca a aportar el capital suficiente para que DIA salga de la causa de disolución antes del 19 de julio. Tres días después, el 22 de julio, vencen los 306 millones en bonos que podrían provocar la entrada en concurso de acreedores de la compañía.

El pool bancario de DIA actualmente está compuesto por una decena de entidades acreedoras entre los que figuran Banco SantanderBBVA como entidades españolas más expuestas, a las que se suman ahora siete hedge funds que también quieren suscribir la nueva aportación de fondos en la compañía. 

La aparición de las gestoras entre los nuevos acreedores, según fuentes del mercado, ha trabado más las conversaciones. Uno de los nuevos flecos es el interés a pagar por las nuevas líneas de crédito: Letterone exige un 5% mientras que los fondos lo elevan al 10%. 

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