El primer accionista de DIA, Mikhail Fridman, en una imagen de archivo. EPA PHOTO/EPA/Yuri Kochetkov
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DIA encuentra trabas para firmar la nueva estructura de capital tras la entrada de siete hedge funds entre sus acreedores

Madrid, 18 de junio de 2019 (10:00 CET)

DIA comunicó el lunes que seguía negociando la refinanciación con los bancos pese a que el plazo venció el 15 de junio y Mikhail Fridman  ha aprovechado para meter presión: si no hay refinanciación, Letterone no hará la ampliación de capital de 500 millones. Ahora la cadena de distribución está encontrando trabas para firmar la nueva estructura de capital tras la entrada de siete hedge funds entre sus acreedores sindicados.

Fuentes financieras aseguran que el acuerdo podría cerrarse esta semana, aunque Letterone y DIA se han encontrado con una barrera, según publica Expansión. Se trata del interés a pagar por la nueva liquidez, que podría acercarse al 10%, debido a la entrada de los siete fondos oportunistas en el pool de acreedores.

Entre los fondos se encuentran Cross Ocean, Davidson Kempner, Silver Point y Whitebox. Estos no jugarán un papel secundario en el proceso, sino que prestarán una parte relevante de los 380 millones en busca de rentabilidad.

La entrada de estos fondos en DIA configura un grupo de acreedores sindicados formado por 17 entidades: 10 bancos y 7 hedge funds. El número de bancos era en principio de doce, pero JPMorgan y Commerzbank vendieron su deuda. Siguen Santander, BBVA, Société Générale, Barclays, Deutsche Bank, BNP Paribas, ING, Mitsubishi, CaixaBank y Bankia.

Evitar la quiebra de DIA

Además, la elevada cifra de acreedores también está afectando al cierre del acuerdo, ya que cada paso que se da tiene que ser ratificado por los comités de riesgos de todos ellos, lo que está demorando el proceso. DIA necesita lanzar la ampliación de capital de 500 millones para evitar la quiebra.

Según publica Cinco Días, Letterone ha concedido un préstamo participativo a DIA por al menos 10 millones de euros. Es un acuerdo bilateral entre la compañía y su primer accionista, al margen de las negociaciones con los bancos.

Se trata de una especie de adelanto de la ampliación de capital por 500 millones que comprometió asegurar al lanzar la opa, siempre que alcance un acuerdo de refinanciación con los bancos. Esto abre la puerta a ir realizando pequeñas aportaciones que mantengan a la cadena de supermercados con sus estantes llenos.

Por otra parte, la nueva financiación de 380 millones que tiene pendiente DIA servirá para que Letterone pueda implementar su nuevo plan de negocio. Este plan pasa por aumentar la oferta de marca blanca, reducir el surtido, mejorar la densidad de ventas o renovar la red de tiendas, entre otras medidas.

Así, la empresa y su principal accionista, Letterone, con un 69,76% del capital, presionan de esta forma para obtener las mejores condiciones posibles, aunque el tiempo les apremia. 

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