El parón de las refinerías descabala las cuentas de Repsol

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El impacto de estas paradas programadas, superior al estimado, contrarresta la subida del 34% registrada en el precio del petróleo, y apunta a un cierre del semestre con un beneficio de unos 840 millones, un 30% menos que hace un año

Planta de refino de Repsol en Cartagena

Madrid, 12 de julio de 2016 (01:00 CET)

Los datos operativos ofrecidos por Repsol han dado pie a los analistas que siguen a la multinacional petrolera española a hacer una primera valoración sobre cuál puede ser el resultado del grupo presidido por Antonio Brufau al cierre del primer semestre de 2016. 

De entrada, la previsión no es mala, aunque parece existir consenso generalizado de que el impacto de las paradas de mantenimiento programadas en las refinerías de Cartagena y Tarragona será mayor del esperado, por lo que se comerá el buen comportamiento que ha tenido el precio del barril de petróleo. En una media de 45,5 dólares durante el segundo trimestre, un 34% más que la registrada durante el primer trimestre, por debajo de 34 dólares. 

El efecto negativo del parón de las refinerías, recuperable

Tomando como base estas dos magnitudes, algunos analistas se atreven a dar por descontado que el beneficio, al final del semestre, estará en torno a los 840 millones de euros, aproximadamente un 30% menos que el registrado al término del primer semestre de 2015.

No obstante, al derivarse de un hecho puntual que no se volverá a repetir –como son las paradas técnicas de las refinerías, ya finalizadas–, los mismos técnicos mantienen las previsiones de que Repsol, si la evolución del precio del crudo no vuelve a caer y la producción se mantiene en el entorno de los 700.000 barriles al día, alcance los números de ebitda y beneficios previstos al finalizar el presente ejercicio. 

Caída del 43% del refino

La reducción del beneficio en un 30% vendría determinada prácticamente por el retroceso provocado por la situación en las refinerías, que ha supuesto la casi total paralización de la actividad durante unos 40 días, el doble del tiempo inicialmente estimado.

Si en el primer trimestre de 2016, el negocio de downstream aportó un beneficio de 556 millones, ahora, como apuntan desde el Banco Sabadell, se quedará en 319 millones, un 43% menos.

Mayor retroceso del margen

Aunque en sus magnitudes operativas, Repsol maneja un incremento del aumento del margen de refino del 3% (de 6,3 dólares por barril a 6,5), los analistas no descartan que, finalmente en términos reales, se registre una caída del 11%. 

Llegan a esta conclusión debido a que, entre enero y marzo, la multinacional petrolera dejaba entrever, en la presentación de las magnitudes operativas, que la gestión del negocio había permitido mejorar el margen real –calculado en base a la valoración de los inventarios a coste de reposición– en aproximadamente 1 dólar por encima del 6,3 reportado. Un inciso que, en esta ocasión, la petrolera no realiza, apuntan desde el Banco Sabadell. 

La producción, dentro de lo esperado

Por lo que a la producción respecta, el 3% menos –con 693.000 barriles día– entra dentro de las previsiones, lo mismo que el incremento del precio del barril. Dos circunstancias que, a pesar del impacto negativo del dólar, apuntan a que Repsol podría acercase al umbral de rentabilidad (breakeven), a nivel de ebit ajustado en el segundo trimestre.

De todas maneras habrá que esperar a ver qué datos ofrece el consenso de los analistas unos días antes de que, el próximo 28 de julio, Repsol presente los resultados. En el correspondiente al primer trimestre, la diferencia entre los vaticinios y los números finales fue enorme. 

Consenso y resultados, en las antípodas

Los 245 millones de beneficios estimados se quedaron muy lejos de los 572 millones que finalmente se registraron, propiciados sobre todo por el negocio de upstream (exploración y producción), sobre el que se aventuraban retrocesos de hasta 400 millones, para finalmente apuntar un beneficio de 17 millones. 

Igualmente se quedaron cortas las ganancias del negocio de downstream, que, gracias a la aportación del refino y el negocio químico, superó en un 17% la previsión consensuada. 

Sorpresas positivas en sinergias y costes financieros

Esa es la razón por la que algunos analistas, como Sonia Ruiz de Garibay, de Beka Finance, prefieren no aventurarse. "Todavía no hemos hecho previsión de resultados de Repsol", apunta, tras percibir, eso sí, una "cierta recuperación" registrada en el negocio de upstream. 

En ese sentido, no se descartan sorpresas positivas, tanto en sinergias como en costes financieros, aunque no sean suficientes para compensar en exceso las debilidades derivadas de las paradas en las refinerías. 

Por lo que respecta al 30% que tiene en Gas Natural, el beneficio previsto por Repsol en el segundo trimestre estaría en torno a los 95 millones, un 4% menos que en el primer trimestre debido a que existe cierta debilidad por los precios del gas y el efecto divisas.

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