El presidente de la Cámara de Barcelona supera la moción de confianza

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Miquel Valls gana al opositor Ramon Masià con el respaldo del 75% de los miembros del pleno, convocado después de las críticas a su gestión

Miquel Valls, presidente de la Cámara de Comercio de Barcelona, y Ramon Masià

en Barcelona, 05 de octubre de 2015 (21:31 CET)

El presidente de la Cámara de Barcelona, Miquel Valls, logró este lunes superar el órdago lanzado por Ramon Masià, el empresario que pedía su salida y la formación de una comisión transitoria para gobernar la institución hasta las próximas elecciones. Tras un pleno extraordinario, se votó una moción de confianza que Valls ganó con el apoyo del 75% de los miembros.

Se trató del primer pleno extraordinario que convoca el presidente de la Cámara barcelonesa en sus 12 años al frente de la institución, forzado por las críticas de Masià. Este empresario, que hasta hace poco había sido la número dos del organismo, criticó la gestión de la institución y acusó a Valls de no haber reconducido la caída de los ingresos por cuotas.

Sin cuotas obligatorias y sin elecciones

La ley de cámaras, impulsada por el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, estableció en 2011 que las cuotas de las empresas a las Cámaras de Comercio dejaran de ser obligatorias. Ello redujo drásticamente los recursos de estas instituciones. En la barcelonesa, los ingresos bajaron aproximadamente a la mitad.

Ante este escenario, Masià pidió en julio que se nombrara una comisión transitoria que sustituyera a Valls y su equipo hasta las próximas elecciones, la fecha de las cuales es una incógnita. Éstas ya deberían haberse celebrado, pero la falta de una ley catalana de Cámaras impide convocarlas y no parece que la próxima Generalitat incluya esa ley entres sus prioridades.

Un pleno bien preparado

En una larga intervención, Valls respondió punto por punto las críticas que le hizo Masià en julio. El presidente había preparado bien el pleno, y de hecho, en las últimas semanas visitó a todos sus integrantes para lograr su respaldo.

Después de la intervención de Valls, Masià tuvo un turno de réplica de tres minutos que consideró insuficiente, por lo que ha abandonado el pleno visiblemente molesto, según han explicado fuentes empresariales.

Oposición con pasado dudoso

Ya sin Masià en la reunión, Valls llamó al pleno a votar una moción de confianza a su gestión y la de su equipo, que ganó con 40 votos a favor, cinco en contra, siete en blanco y uno nulo. Además de Masià, otros tres empresarios abandonaron la sala antes de tiempo.

Al margen del trabajo de Valls en las últimas semanas, ha pesado en el voto el hecho de que Masià es visto por varios empresarios con recelo, ya que perciben un interés personal tras su brusco giro. Ha cambiado de estar al lado de Valls durante años a intentar el relevo.
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