El RACC inicia la reestructuración interna de la compañía

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EXPEDIENTE DE REGULACIÓN

Sede central del RACC

18 de enero de 2013 (13:43 CET)

El Real Automóvil Club de Catalunya (RACC) ha comunicado este viernes a sus empleados que inicia una reestructuración interna de la compañía que afectará a 194 trabajadores, el 13% de la plantilla. Las condiciones del expediente de regulación de empleo (ERE) se negociarán con los sindicatos a lo largo del próximo mes. De entrada, la dirección del grupo de servicios ha dejado clara su voluntad de promover un plan de prejubilaciones y bajas incentivadas, según explican los representantes de los trabajadores a Economía Digital. Estas cifras han sido confirmadas de manera oficial por el RACC.

El objetivo del plan es hacer frente a la bajada del 25% de la facturación del grupo de los últimos cuatro años. La compañía cerrará el ejercicio 2012 con unos ingresos de 341 millones de euros, 109 millones menos que la recaudación de 2009 y un 12% inferior a 2011.

Proyectos

Con el ERE, la empresa presidida por Sebastià Salvadó y dirigida por Josep Mateu quiere pasar de tener una plantilla de 1.526 empleados a 1.332. Prevén reducir sobre todo su staff (que perderá más de un 30% de efectivos) para mantener todos los servicios. Especialmente, los dos proyectos que han iniciado en los últimos años y que han tenido una contribución positiva a la cuenta de resultados: la asistencia del hogar junto a Liberty Seguros y los seguros sanitarios que ofrecen con ACM, con quien pujó para tomar el control de Agrupació Mútua.

Fuentes cercanas a la dirección del RACC aseguran que la cartera de clientes es estable. La crisis les ha afectado en la disminución paulatina de los márgenes que obtienen por los servicios hasta llegar a los niveles de facturación actuales. Asimismo, recuerdan que en 2009 impulsaron un plan de viabilidad hasta 2012, fecha en la que preveían que la economía española emprendería la senda del crecimiento.

Afectación territorial

La reestructuración del RACC tiene incidencia en toda España. Tanto en el headquarter del grupo, situado en Barcelona, como en la red de delegaciones comerciales. Fuentes internas de la empresa han confirmado que algunas de ellas desaparecerán, las que tienen menos usuarios. En algunos casos se franquiciarán y en otros serán sustituidas por agentes comerciales que se responsabilizarán de la atención presencial en la zona.

Esta decisión coincide con el incremento de usuarios que hacen todas sus gestiones por teléfono o a través de la página web de la compañía, dos canales que se han impulsado en los últimos tiempos.
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