Central térmica de As Pontes, en Galicia, propiedad de Endesa. Enel quiere vender la compañía española, pero su precio asusta. EFE

Endesa está en venta pero su precio asusta a los interesados

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Enel busca comprador para Endesa, después de despojarla de las renovables y su negocio en Latinoamérica, pero su alta cotización dificulta su venta

Xavier Alegret

Central térmica de As Pontes, en Galicia, propiedad de Endesa. Enel quiere vender la compañía española, pero su precio asusta. EFE

Barcelona, 02 de noviembre de 2017 (04:55 CET)

Endesa está en venta. El sector energético español busca la concentración, para hacer frente a los cambios regulatorios que dificultarán la rentabilidad, y Endesa, uno de los gigantes en el sector, no aparece en las quinielas entre los posibles compradores sino entre los vendedores. Pero tiene un problema. Al ser una cotizada, su precio depende de su valor en el IBEX, y los más de 20.000 millones que vale en bolsa, para los activos que tiene, ahuyentan a los posibles interesados. Los analistas también consideran que está cara.

Que a Enel, el accionista mayoritario de Endesa con el 70%, ya no le interesa, es vox populi y lo ha dicho hasta un ministro, Álvaro Nadal, cuando acusó a la compañía italiana de no invertir en la española. El gigante italiano compró la mayor eléctrica española hace casi una década, cuando, tras una guerra de opas, manchada de política, entre Gas Natural y la alemana E.On, la italiana apareció como una opción de consenso y se llevó el gato al agua.

Pero el eléctrico es un sector maduro en España, y Endesa tiene muchos activos de energías tradicionales, como centrales nucleares, térmicas y de carbón, viejas y, teóricamente, con menos futuro. También tenía activos de renovables, que Enel enajenó en Enel Green Power. Actualmente, las renovables no suponen ni el 5% de lo que genera Endesa. Respecto al ámbito geográfico, la italiana se quedó el negocio en Latinoamérica, el de mayor potencial de crecimiento.

Álvaro Nadal acusó a Enel de no invertir en Endesa; el ministro anda loco porque cambie de manos

Con Endesa reducida a una generadora con la mayoría de sus centrales fósiles, distribuidora y comercializadora circunscrita a España, donde es líder, la compañía italiana busca comprador y, por una vez, está de acuerdo con el Gobierno, que quiere que Enel desaparezca de España y Endesa invierta más en su red. Han tanteado el mercado, pero no hay tantos actores con capacidad para comprar la compañía que preside Borja Prado –principalmente Iberdrola y Gas Natural–.

La empresa de origen catalán es a la que más han señalado, por varias razones: ya intentó comprar Endesa hace más de diez años y su presidente, Isidro Fainé, está buscando opciones de crecimiento. Además, si fuera Iberdrola el postor para Endesa, la posición en el mercado eléctrico sería tan mayoritaria que sería difícilmente soportable desde el punto de vista de la competencia. Por ello, los rumores han apuntado a Gas Natural.

En la gasista, que no quiso pronunciarse sobre los rumores, no es una operación que vean con buenos ojos. Fuentes del sector apuntaron que, con los activos y negocios que le quedan a Endesa, no es interesante… al precio al que cotiza. Además, la compañía que preside Isidro Fainé está buscando opciones en Latinoamérica y, respecto al mercado ibérico, prefiere a EDP, con la que se complementa más y que vale la mitad que Endesa.

Endesa vale casi 21.000 millones en bolsa, precio que ahuyenta a los posibles interesados

Pese a estar controlada en un 70% por Enel, Endesa cotiza en el IBEX y vale unos 20.800 millones de euros, algo más que Gas Natural, por ejemplo. Por tanto, si alguien quiere comprarla, debe lanzar una opa superando ese valor. A ese precio, indican las fuentes consultadas, es difícil alguien se interese por un negocio maduro con mayoría de nucleares y carbón.

Además, si la operación la hace una gran compañía, es probable que la CNMC obligara al grupo resultante a deshacerse de parte del negocio en algunas regiones de España, en las que el dominio del mercado sería superior al 80%. ¿Para qué, pues, invertir más de 20.000 millones, si no se puede aprovechar la compra en todo su potencial?

El mercado ve Endesa cara

En el mercado, también se ve Endesa como una empresa por encima de su valor. Algunos analistas también creen que está cara. Diez centros de análisis ponderan que vale menos de los 19,52 euros a los que cotiza y uno de los más importantes, el de Citigroup, cree que su acción vale 15 euros, lo que bajaría a algo más de 15.000 millones su valor. Además, entre los 30 analistas que siguen el valor, son más los que recomiendan a los accionistas vender Endesa (diez), que los que recomiendan comprar (seis).

Con estas cifras, parece difícil que otra eléctrica, al menos española, se interese por Endesa. Otra opción sería venderla a una compañía extranjera o a un fondo, que no tendrían problemas de competencia, o que Enel fuera desinvirtiendo con ventas de pequeños paquetes espaciadas en el tiempo. El Gobierno lo sigue con atención y empujará para que la mayor eléctrica del país deje de estar en manos italianas.

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