Fiscalía pide que el primer juicio del caso Sant Pau se haga con jurado

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JUDICIAL

24 de abril de 2014 (20:16 CET)

El primer juicio por el caso Sant Pau tendrá que esperar. El Fiscal Anticorrupción, Emilio Sánchez Ulled, ha pedido este jueves, día en que se debía celebrar la vista, que la causa que sentaba a dos ex directivos del centro sanitario en el banquillo de los acusados se traslade a un tribunal popular. El motivo no es otro que subsanar un error procesal.

Sánchez Ulled señala en un escrito remitido al juzgado penal número 28 de Barcelona que el juicio por un delito de estafa por funcionario debe realizarse en una sala con jurado, según indica la ley. El fiscal advierte de que no hacerse así, se declararía la nulidad de las actuaciones. Además, acomodar la causa a su camino procesal correcto no debería generar “dilaciones apreciables dada la sencillez del asunto y la previsible celeridad en que se culminará el trámite”, según explica.

Los hechos

Este primer caso se centra en la actuación del ex gerente de la Fundación de Gestión Sanitaria, Jordi Varela, al contratar de forma irregular como directivo al ex delegado del Govern en Madrid en época del tripartito, José Ignacio Cuervo. La Fiscalía ha pedido tres y dos años de cárcel respectivamente para cada uno en un escrito hecho público este jueves. Por su parte, la acusación particular, representada por el letrado Vicente López Mourelo, eleva la petición a cuatro años por los mismos delitos pero sumando agravantes.

Las pesquisas sobre el Hospital de Sant Pau continúan. En instrucción aún queda una parte de la causa centada en la Fundación Patrimonal del centro sanitario. El proceso está pendiente de un informe de los peritos. Además, la acusación particular ha pedido actuaciones por otros temas relacionados con la quiebra del centro sanitario.

Acusaciones

Las acusaciones sostienen que Cuervo fue contratado a finales de 2010 por el Hospital de Sant Pau y se le asignó un sueldo. Posteriormente, se solicitó al Institut Català de la Salud (ICS) que cubriese la nómina del nuevo directivo sin que la institución pública tuviese conocimiento de que ya percibía su salario. ¿Qué ganaba con ello Varela? Ulled explica en su escrito de acusación: “Evidentemente, el Hospital de Sant Pau resultaba favorecido puesto que podía disponer de un profesional de élite aportando menos dinero pues trasladaba parte del gasto al ICS”.

Las percepciones económicas de Cuervo se doblaron gracias a esta estrategia en 2011. Ese año, cobró 60.000 euros del ICS, 25.000 de la fundación de gestión y otros 25.000 de la fundación privada. En 2012, siguió percibiendo 60.000 euros del ICS aunque ya no trabajaba para la fundación de gestión --a medio ejercicio se incorporó al equipo directivo del ente público--. Además, también percibió 8.300 euros de la fundación privada.

Estos hechos se deben enmarcar en un momento de crisis económica --y recortes sanitarios-- que afectó de lleno al centro sanitario. El Hospital de Sant Pau se ha visto afectado por tensiones de tesorería graves, que ha puesto en pie de guerra a los trabajadores por los numerosos retrasos en las nóminas.
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