Godó prepara un nuevo ajuste en su grupo tras dar un golpe de efecto en la dirección de recursos humanos

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El holding de comunicación catalán destituye de forma sorpresiva a José Ángel Saz y ficha en su lugar a Cristóbal Paus, procedente de Air Nostrum

Cristóbal Paus y Javier Godó | ED

07 de agosto de 2014 (20:28 CET)

Que la industria tradicional de la prensa vive una crisis sin precedentes no es sólo visible en la caída de ventas sistemática de los grandes medios de comunicación. También resulta apreciable en las estrategias de dirección que cada grupo está llevando a cabo para adaptarse a una situación cambiante y que ha puesto en entredicho lo que parecían paradigmas inquebrantables del sector. Uno de los grupos más saneados de España por su perfil conservador, el Grupo Godó (La Vanguardia, Mundo Deportivo, RAC1, 8TV…), prepara un nuevo ajuste laboral a la vuelta del verano, según ha podido saber este medio.
 
Esa razón es la que ha llevado al consejero delegado, Carlos Godó, hijo del presidente Javier Godó, a despedir de manera fulminante a José Ángel Saz, quien hasta el pasado 31 de julio ocupaba la máxima responsabilidad de los recursos humanos del grupo. Sus diferencias con respecto a cómo debía afrontarse la situación de las empresas del holding le habían llevado a mantener un cierto enfrentamiento con otro miembro del staff, Jaume Gurt (uno de los ejecutivos de confianza de Carlos Godó y responsable del negocio de prensa).
 
Destitución sorpresiva
 
La destitución ha pillado por sorpresa a buena parte de la plantilla de las compañías de Godó. Saz ocupaba el cargo en los últimos años y ha sido el responsable de las recientes reestructuraciones en el grupo. También ha dado la cara por la empresa en los tribunales para justificar los despidos, aunque en el terreno judicial su éxito ha sido escaso. Las diferencias de criterio en abordar las estrategias le llevaron a enfrentarse con varios directivos de la organización. Su lista de defensores se ha limitado de forma sustancial en los últimos meses.

El hijo del propietario y primer ejecutivo es partidario de abundar en la sobredimensión de personal y en reducir los costes laborales al máximo posible, pero no quería que Saz capitaneara este encargo. La situación llega al paroxismo al darse la circunstancia de que la esposa de Saz es hoy la número dos del departamento que dirigía el directivo despedido.

Un especialista sin experiencia en los medios
 
El encargado de llevar a cabo ese nuevo planteamiento de recortes en materia de personal será el valenciano Cristóbal Paus, un especialista en recursos humanos sin experiencia en el sector de los medios de comunicación, pero que es un habitual conferenciante y articulista de prensa. El mediático Paus ha sido director de recursos humanos de la aerolínea Air Nostrum (de la familia Serratosa), además de completar su currículum con otras compañías.

El nuevo directivo será quien marque las pautas del ajuste pero no quién se siente a negociar con los sindicatos. Quien probablemente tenga que bajar a la mesa de negociación sea Juan Buj, actual director de relaciones laborales y organización de La Vanguardia. El ejecutivo goza de la confianza de la actual dirección de Godó y tiene experiencia en pactar ajustes laborales en los diferentes medios de comunicación.
 
La ‘cocina’ de Luis Conde
 
En el fichaje de Paus ha intervenido, como resulta habitual en el grupo, la empresa de cazatalentos Seeliger & Conde. De hecho, Luis Conde, el presidente de la firma, es también miembro del consejo de administración de Grupo Godó y autor de uno de los informes (auditorías de dirección) sobre la idoneidad del staff del holding propiedad del conde de Godó.
 
Medios empresariales próximos a los Godó dudan de que Paus logre una adaptación óptima en una empresa de gestión familiar. Más todavía si, como indican otros medios conocedores de los movimientos internos de la familia propietaria, uno de los objetivos que deberá acometer el nuevo encargado de las relaciones laborales será reducir de manera más severa las redacciones periodísticas. “El primer ajuste estaba concluido, pero se quiere ir más allá para contrapesar la caída de ingresos que ha vivido el grupo durante la crisis”, asegura un empresario próximo a la propiedad.
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