La gallega Greenalia salta al MAB como referente de la energía verde. La energía eólica es uno de los negocios clave de esta firma.

La gallega Greenalia salta al MAB como referente de la energía verde

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La empresa de energías renovables Greenalia ultima su llegada al MAB a través de encuentros con inversores de todo el país

Economía Digital para Greenalia

La gallega Greenalia salta al MAB como referente de la energía verde. La energía eólica es uno de los negocios clave de esta firma.

A Coruña, 21 de septiembre de 2017 (04:55 CET)

La empresa de energías renovables Greenalia vive días frenéticos. Esta firma con sede en A Coruña ultima los detalles para dar el salto al Mercado Alternativo Bursátil (MAB) a través de contactos directos y reuniones con inversores de todo el país. El objetivo es muy claro: con unos números solventes encima de la mesa, encontrar aliados para una ampliación de capital mediante la que aspira a recaudar en torno a siete millones de euros.

Este dinero se destinará íntegramente a los proyectos más inmediatos que la compañía dirigida por Manuel García tiene en marcha. Entre ellos destacan la construcción de una nueva planta de biomasa en la localidad de Teixeiro (A Coruña), con una potencia de 50 megavatios; y el desarrollo de varios parques de energía eólica, todos ellos en Galicia, con una potencia total de 133 megavatios, obtenidos en la última subasta de renovables del ministerio; una subasta que se ha adjudicado sin prima (retribución a la inversión), por tener los desarrollos en zonas gran potencial eólico, y que protege a Greenalia ante ajustes de la rentabilidad por parte de las administraciones.  

Inversiones de 260 millones

Desde Greenalia apuntan alto. El objetivo de esta empresa con amplia experiencia en el sector forestal y energético es realizar inversiones por valor de 260 millones de euros en los próximos cinco años, según figura en su plan de negocio. El inicio de la cotización está previsto para finales de octubre, aunque se concretará en los próximos días.

Con todo, el camino hasta aquí no ha sido sencillo. Tal y como explicaba García a Economía Digital en mayo, el salto al MAB comenzó a fraguarse hace ya cinco años, a raíz de unas ayudas del Igape que sirvieron como acicate para elevar las aspiraciones del grupo.

Tras un intenso proceso de reestructuración para profesionalizar la empresa, Greenalia llamó a la puerta de los inversores por primera vez este año a comienzos del verano. Además de su futura ampliación de capital, en estos encuentros se gestó la emisión del primer bono verde con sello gallego, por un valor de siete millones a cinco años. Este instrumento financiero, que incluye el compromiso del emisor de canalizar el capital recaudado en proyectos respetuosos con el medio ambiente, ha concluido con éxito durante los últimos días. Y con un margen holgado, apuntan fuentes de Greenalia.

Crecimiento a doble dígito

Las últimas cuentas presentadas por la empresa energética reflejan la pujanza de las renovables y el buen hacer en los últimos años de esta pyme, ya uno de los referentes del sector en el noroeste peninsular. Con unos ingresos de 29,6 millones de euros en 2016, Greenalia obtuvo un ebitda de un millón al cierre del pasado ejercicio.

Sin embargo, según expone su CFO, Antonio Fernández-Montells, las previsiones de la empresa al cierre del plan negocio señalan un crecimiento a doble dígito de la facturación para el año en curso y unas ventas superiores a 100 millones en 2021 (incluyendo la puesta en marcha de los proyectos eólicos). Para entonces la dirección de Greenalia apunta un ebitda de 40 millones, gracias en buena parte a la actividad de la planta de biomasa, cuya apertura se espera para el primer trimestre de 2020, y la puesta en marcha de los parques eólicos, a finales de 2019.