La banca se protege judicialmente para refinanciar a los Sumarroca

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La patrimonial de la familia, Barsedana Inversions, pacta aplazar a 2020 la devolución de 40 millones de deuda, pero los bancos se cubren por un posible concurso

Carles Sumarroca Claverol y su padre Carles Sumarroca Coixet / EFE

Barcelona, 20 de julio de 2016 (01:00 CET)

El imperio Sumarroca no pasa por su mejor momento. Varias de sus empresas están en pérdidas, como la única constructora que todavía controlan, Top, Proyectos y Contratas –la antigua Teyco–, y sus perspectivas no son positivas. Por ello, la familia no podía afrontar el vencimiento de deuda de su patrimonial para este año y ha tenido que refinanciarla. La banca ha accedido, pero con protección judicial.

Barsedana Inversions, la patrimonial de la familia Sumarroca, a través de la cual gestiona las participaciones en fincas, bodegas y también en la empresa de servicios y obra pública Comsa, ha cerrado un acuerdo con los bancos para refinanciar su deuda de 40 millones de euros, según han explicado a Economía Digital fuentes cercanas a la operación.

La compañía, presidida por Carles Sumarroca Claverol, tenía un pasivo con los bancos de 40 millones que vencían este año. Las dificultades que atraviesan sus empresas dificultaban su devolución, por lo que la familia inició las negociaciones para alargar el plazo de devolución de estos créditos.    

Hasta 2020

Después de meses de conversaciones, el pool bancario que lideran Bankia –con 13,5 millones de euros–, Caixabank –11 millones– y Santander –8 millones– ha concedido la refinanciación de estos 40 millones hasta 2020, pero se ha cubierto las espaldas.  

Viendo la situación de las empresas del grupo, las entidades han pedido garantías. Por ello, han forzado a los Sumarroca a llevar a cabo la homologación judicial del acuerdo de refinanciación, que blinda a los acreedores que forman parte del acuerdo ante un posible concurso de acreedores, ya que les otorga prioridad de cobro.  

Barsedana no está en concurso ni en preconcurso, pero el hecho de que la banca se blinde ante esta posibilidad implica que hay temor de que pueda verse obligada a ello. Pedir la homologación "no es del todo inhabitual", apuntan fuentes financieras, pero "apunta que la empresa no tiene muy buena pinta".

Pérdidas reiteradas

Con poca estructura y sin más actividad que gestionar las inversiones, la patrimonial de los Sumarroca cerró 2014 –último ejercicio con las cuentas depositadas en el registro– con unas pérdidas de casi 2,8 millones de euros, empeorando en más de 100.000 euros su resultado de 2013. Su patrimonio neto era de 120,8 millones, con un pasivo de 77 millones.
 
Barsedana Inversions es propietaria de Bodegues Sumarroca, que preside Albert Sumarroca Claverol, Ariadna Agrícola, Molí La Boella, Heretat Sabartés, Molí la Boella y de Sociedad de Inversiones y Participaciones Comsa Emte, a través de la cual controla el 30% de Comsa, constructora que dirige Jorge Miarnau.

Además, Barsedana participa en otras sociedades, como Agromillora, una de las empresas actualmente más prósperas de la familia, o Top, Proyectos y Contratas. Esta última es fruto del cambio de nombre de la constructora emblemática de los Sumarroca, Teyco, tras la salida de Jordi Sumarroca, que llegó a ser detenido hace un año por un caso de presunta corrupción en Torredembarra (Tarragona).

Los problemas de Teyco

Teyco ha sido una de las sociedades del grupo que peor lo ha pasado en los últimos años. Al ser una concesionaria, ha sufrido el importante bajón de la obra pública, pero a ello se le ha añadido otro problema.

Al verse salpicada por los casos de presunta corrupción alrededor de la financiación de Convergència y de los Pujol, su reputación ha caído en picado. Por ello, el año pasado refinanció su deuda, redujo su estructura, se concentró en una sede más modesta y cambió de nombre y de presidente.

Con estos cambios espera reflotar y, de hecho, ya ha empezado a hacerlo. Hace menos de un mes, el Govern, a través de la controvertida sociedad pública Infraestructures de Catalunya, le adjudicó parte de la construcción de un pabellón para los Juegos del Mediterráneo, que deben celebrarse en 2017 en Tarragona, por 4,2 millones de euros.

La familia Sumarroca exige 100.000 euros a Economía Digital por este artículo que se publicó en octubre de 2015.
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