Los Miarnau y los Sumarroca pierden crédito ante los bancos

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Informa D&B rebaja el rating de solvencia comercial de Comsa en plena renegociación de la deuda con la banca y en medio de la crisis de imagen de la obra pública en España

El presidente de Comsa, Jorge Miarnau, en una imagen de archivo

Barcelona, 07 de julio de 2016 (01:00 CET)

Más problemas para los Miarnau y los Sumarroca, socios de la constructora de obra pública Comsa. En plena renegociación de su deuda con la banca, y con la imagen del sector de nuevo por los suelos por los casos del 3% y de la Sagrera, Comsa ha recibido una nueva mala noticia.

La agencia Informa D&B ha rebajado el rating de solvencia comercial de la constructora presidida por Jorge Miarnau. La solvencia que le otorga se sitúa en ocho puntos de un total de veinte, con un riesgo medio alto de impago, según el informe al que ha tenido acceso Economía Digital.
 
En el informe, si bien no se observa riesgo de insolvencia y se considera que Comsa tiene capacidad para hacer frente al coste de su financiación, se especifica que la evolución de su situación financiera está siendo negativa.

La compañía, que facturó 1.265 millones en 2015, debe hacer frente a una deuda de unos 1.000 millones y está negociando su refinanciación con la banca. Como parte de este proceso, se está desprendiendo de algunas de sus filiales, como Aritexcomo adelantó Economía Digital– o CLD.
 
Impacto negativo  

La rebaja del rating comercial tendrá impacto en la negociación con la banca, ya que es uno de los principales indicadores que utilizan las entidades financieras para fijar los costes de los créditos. Por ello, el impacto puede darse tanto en la refinanciación de su alto volumen de deuda como para conseguir financiación nueva para el circulante.  

Se trata de la primera rebaja que sufre Comsa tras la mejora de hace un año, y se debe a las peores perspectivas del sector. No es para menos: cuando todavía no se han recuperado del caso 3%, las principales constructoras de obra pública de Cataluña se han vuelto a ver envueltas en otro caso de presunta corrupción, el de La Sagrera. Pero para Comsa no es un efecto colateral: está entre las constructoras en sospecha.  

Ocho constructoras bajo sospecha  

La última semana de junio, la Guardia Civil realizó 15 registros y 14 detenciones en una operación contra la corrupción en las obras de la estación del AVE de La Sagrera. El juez sospecha que se hincharon facturas y se facturaron obras que no se habían hecho.

Las sospechas, además de a la empresa pública Adif, apuntan a las ocho constructoras a las que se adjudicaron las obras. Entre ellas se encuentra Comsa, junto con Dragados, Copisa, FCC y Ferrovial, entre otras.

Este caso supuso una nueva sombra de sospecha sobre la constructora de obra pública de los Miarnau y los Sumarroca, aunque esta última familia, que sólo mantiene el 30% de las acciones, está apartada de la gestión. No es la primera vez que Comsa se ve salpicada en casos de presunta corrupción.

En Cataluña, Comsa y Emte, que se fusionaron creando la actual Comsa, han aparecido reiteradamente en los supuestos casos de pagos de comisiones a Convergència a cambio de obra pública. Tradicionalmente, han sido de las constructoras más beneficiadas por las concesiones, mientras que también aparecen entre las más generosas con las donaciones al partido y a su fundación, la Catdem.
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