La Generalitat encarga la construcción de sus trenes en Suiza

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La plantilla de Alstom carga contra la decisión y recuerda los problemas productivos de la planta catalana

10 de enero de 2014 (13:48 CET)

La Generalitat de Catalunya ha adjudicado a la empresa suiza Stadler la fabricación de los dos trenes que darán servicio a la localidad de La Pobla de Segur (Lleida). El contrato ha puesto en pie de guerra a la plantilla de Alstom Transport, una factoría situada en Santa Perpètua de Mogoda (Barcelona) sobre la que planea la aplicación de una reestructuración laboral.

Los trabajadores muestran su indignación porque Standler no tiene centros productivos ni en Catalunya ni en España. Consideran que la resolución de Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC) menosprecia el tejido productivo local. Recuerdan que en abril de 2013 el Govern de Artur Mas (CiU) adjudicó este encargo a la planta barcelonesa, pero las discrepancias en pactar el importe del contrato propiciaron la anulación del concurso.

La oferta de la multinacional francesa sobrepasaba en medio millón de euros el presupuesto planteado por la Generalitat. El contrato con Stadler se ha firmado por 9,5 millones de euros.

Críticas a la cúpula de Alstom

El comité de empresa de Alstom Transport ha pedido explicaciones al Ejecutivo catalán, aunque no lo señala directamente como culpable de la nueva adjudicación. La plantilla también quiere que la dirección de la multinacional, tanto la catalana como la de España, demuestre que pujó de nuevo para hacerse con el contrato.

La factoría tiene problemas de carga de trabajo y el desencuentro entre la dirección y la plantilla ha propiciado que no reciba nuevos encargos. El conflicto parte en la renegociación del convenio colectivo, encallado desde hace más de año. Las tensiones entre ambos han ido in crecendo. De nuevo, la plantilla amenaza con acciones de protesta que aún no ha concretado.

Ingeniería


El encargo de FGC no resolvería los problemas de productivos de la factoría de Santa Perpètua, reconocen los empleados. Eso sí, daría un empuje importante al departamento de ingeniería. El Govern ha pedido que se diseñe un modelo de tren inédito, hecho que abre las posibilidades de comercializar el producto en todo el mundo e incrementa la viabilidad del centro de trabajo.

No seria la primera ocasión en que la planta catalana de Alstom recibiera un encargo de estas características. Hizo lo propio con el diseño del metro de Barcelona, unos convoys que se han exportado en América del Sur y se repetirán en la ciudad de Riad (Arabia Saudí).
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