La plantilla de Alstom hace una 'cuestión de país' construir el nuevo metro de Riad

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Los trabajadores piden a la Generalitat que haga valer los acuerdos que firmó con la dirección en la regulación de 2011

26 de agosto de 2013 (12:16 CET)

La vuelta al trabajo este lunes de los más de 700 empleados de Alstom Transport en Santa Perpètua de Mogoda (Barcelona) tras las vacaciones de verano se ha realizado con la bandera de la reivindicación en alto.

La multinacional francesa bajó la persiana en agosto con un conflicto laboral latente. La negociación del convenio colectivo de la compañía entró en barrena y la dirección, encabezada por Joan Forcada, ligó la construcción del metro de Riad (Arabia Saudí) con recortes en los costes productivos. El nuevo contrato crearía hasta 900 empleos en la planta, más del doble de la plantilla actual.

El comité de empresa asegura que construir los trenes saudís es una “cuestión de país”, según declaraciones del secretario de la sección sindical de CCOO en la compañía, Daniel García. Ambas partes se reunirán el próximo miércoles para ver si pueden acercar posiciones.

Diseño catalán

Los sindicalistas recuerdan que los trenes de Riad son una variación de la Línea 9 del metro de Barcelona. Aseguran que fue la Generalitat quien pagó en su día el diseño que se adaptará y que, hasta la fecha, sólo la factoría de Santa Perpètua de Mogoda ha fabricado este tipo de producto. Dos elementos que les deberían garantizar su construcción.

También reivindican que fue un consorcio español quien consiguió el contrato con Arabia Saudí, con el apoyo del Gobierno de Mariano Rajoy (PP) incluido. La constructora FCC ganó el concurso junto a Alstom y la coreana Samsung, proveedor tecnológico. “Ahora, la multinacional francesa quiere aprovechar el entorno de crisis para ganar más margen de beneficios”, sentencia García.

Acuerdo con el Govern

El comité de empresa reclama al Govern de la Generalitat que haga valer los acuerdos que firmó en 2011 con la dirección de Alstom. Tras la aprobación de un expediente de regulación de empleo (ERE) que amortizó 200 empleos, la cúpula del grupo galo y el President Artur Mas (CiU) rubricaron un pacto en el que garantizaban la continuidad de Alstom Transport.

“La Generalitat debe hacer presión a una multinacional que nos hace chantaje”, exige el secretario de la sección sindical de UGT, Óscar Ramos. Recuerdan que el grupo francés ya ha incumplido parte de los compromisos de inversión que se pactaron en ese momento y nadie ha exigido nada.

Planta 'low cost'

Los trabajadores quieren acordar el nuevo convenio colectivo sin renunciar de un plumazo a perder hasta el 30% de su salario junto a otros derechos sociales, como prolongar la jornada laboral. Los sindicalistas señalan que el grueso de la plantilla perdería hasta 400 euros mensuales con estos recortes, una cifra que tachan de inasumible. Sí que aceptan incluir nuevas medidas de flexibilidad en la factoría y mantener la congelación salarial vigente desde principios de la década, entre otros.

“Lo que pretenden crear es una planta low cost en Catalunya”, señala García. El convenio colectivo actual dejará de tener vigencia a principios de 2014, cuando vencerá la famosa ultraactividad. La Generalitat no ha mediado, por el momento, en el conflicto, aunque desde el entorno de la conselleria de Empresa i Ocupació, encabezada por Felip Puig (CiU), aseguran que están preparados para asumir este papel. Para que ocurra, las partes deben solicitarlo.
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