La plantilla acusa a la familia Asensio de descapitalizar el Grupo Zeta

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Aseguran que el dueño cobra alquileres desproporcionados a la empresa y se retrasa en el pago de la deuda

18 de diciembre de 2013 (19:18 CET)

Los representantes de los comités de empresa del Grupo Zeta boicotearon este miércoles el estreno de la película Ismael, producida por Zeta Audiovisual y Antena 3. Los trabajadores quisieron arruinar el paseo de Belén Rueda y Mario Casas por la alfombra roja para protestar contra la gestión que el propietario, Antonio Asensio, ha hecho de la empresa.

Los trabajadores aseguran que la empresa Zeta Audiovisual, que se escindió del grupo en 2008, debe al holding 10 millones de euros por un crédito que cedió el grupo a su división audiovisual. En cinco años, Zeta Audiovisual solo ha pagado la tercera parte de la deuda y ha prometido que abonará el resto en 2014 aunque no ha especificado los plazos ni la forma.

Alquileres desorbitados

“Quieren recortarnos el 25% de la masa salarial para ahorrar ocho millones de euros al año, la cifra que la división audiovisual no es capaz de devolver al grupo”, explican fuentes de los comités de empresa que investigan la gestión empresarial de Asensio.

Los empleados se quejan también de que el propietario, que alquila los inmuebles a la empresa, mantiene unos precios sobredimensionados cuando el precio de los alquileres se han desplomado. La situación ocasiona una descapitalización de la compañía, enfrentada desde 2008 a fuertes recortes operativos y salariales.

La última propuesta de recortes implica la reducción del 25% de la masa salarial de los trabajadores de El Periódico de Catalunya, Sport y el resto de publicaciones del grupo.

Las deudas

La empresa también debe afrontar las deudas con la banca acreedora, unos 230 millones de euros, y con Hacienda por irregularidades en las declaraciones de impuestos durante 1991 y 1994. Grupo Zeta renegoció su deuda en verano pero ahora asegura que no se ve capaz de asumir todas las deudas y por ello plantea un nuevo plan de ajuste.

El consorcio todavía debe 24 millones de euros a Hacienda por concepto de impuestos de sociedad, IRPF e IVA, una evasión que infló los beneficios y los pagos de dividendos. Mañana el comité de empresa y los representantes de Grupo Zeta negociarán los recortes.
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