La plantilla de Yamaha torpedea la desinversión de los japoneses

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El comité de empresa amenaza al comprador con emprender acciones legales y a Seat, principal cliente del Grupo Sessé, con problemas productivos si se consuma el traspaso industrial

Representantes del comité de empresa de Yamaha en la puerta de la 'conselleria' de Empresa i Ocupació

22 de noviembre de 2011 (12:38 CET)

La operación industrial propuesta por Sergio Alsina, socio de Alta Partners, entre el Grupo Sesé y Yamaha para traspasar la actividad en la factoría de Palau-solità i Plegamans ha topado con un gran obstáculo: el comité de empresa. El presidente de los sindicalistas, Óscar Rivera, ha afirmado en declaraciones a Economía Digital que emprenderán “todas las acciones legales que se necesiten” para dejar sin efecto la compra firmada este lunes. “El Grupo Sesé tiene desde hoy un problema con nosotros”.

En una asamblea que ha tenido lugar a las once de la mañana, los 370 trabajadores de Yamaha Motor España han pactado iniciar el periplo judicial “y llegar hasta el final, porque estamos convencidos de que la verdad está de nuestro lado”. Tachan a la compañía logística con sede en Zaragoza de “especuladores”, ya que aseguran que el plan industrial del grupo “no es un proyecto serio”. “Alfonso Sesé [presidente de la multinacional aragonesa] seguramente ha cobrado nuestras indemnizaciones para quedarse con la plantilla y la fabrica”.

Argumentan que el traspaso industrial no es una simple sucesión de empresas, tal y como defienden las partes implicadas. “La ley habla de traspaso productivo dentro del mismo sector o cuando se desarrollan tareas parecidas, y no es nuestro caso”. Además, aseguran que el acuerdo rubricado por el presidente de Yamaha España, Junzo Saito, Alfonso Sesé y respresentantes de Seat, el principal cliente del nuevo proyecto industrial, es incompatible con los pactos firmados el pasado siete de septiembre entre los trabajadores y la multinacional japonesa en la Generalitat.

Rivera recuerda que, entonces, el director general del fabricante de motocicletas, José Ángel Escríbese, acordó que el comité “estudiaría” cualquier empresa interesada en quedarse con la factoría antes de firmar un traspaso industrial. “Iniciaremos otro proceso industrial”.

Amenaza a Seat

La oposición de los trabajadores al desembarco del grupo Sesé también implica a Seat. Avisan que “tendrán muchos problemas productivos”, si finalmente se consuma el traspaso industrial. También aseguran que han hablado con los representantes de los trabajadores del grupo automovilístico español y con los del grupo de logística “y compartimos punto de vista: la llegada de Sesé no es la mejor opción”.

Explican que en el resto de delegaciones de la compañía logística hay enfrentamientos con los sindicatos “porque les intentan aplicar el convenio laboral de Teruel", con condiciones menos favorables a los intereses de los trabajadores que en otras localidades. “Incluso lo intentan aplicar en la delegación de Sesé en Abrera”.

Posicionamiento de la Generalitat

Los sindicalistas critican la gestión del Departament d'Empresa i Ocupació liderado por Francesc Xavier Mena. “Reclamamos a director general de relaciones laborales, Ramon Bonastre, que se posicione”. Los trabajadores quieren que se pronuncie sobre el papel del Govern catalán en la operación industrial y que valore de forma clara su contenido.

Bonastre estuvo presente en la firma del acuerdo junto al director general de Industria, Joan Sureda. En el comunicado remitido, se limitan a destacar “la positiva actitud de Yamaha encontrando finalmente una solución de reconversión industrial que asegura el mantenimiento de la ocupación y la retención de las capacidades y conocimiento de la plantilla”.

Para trasladarles “que es necesario escucharnos antes de cobrar”, han reclamado un encuentro entre los representantes del Govern catalán y los directivos del Grupo Sesé.
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