Los acreedores imponen 11 condiciones a Amper para que evite la quiebra

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UN SINFÍN DE CABOS POR ATAR

Exterior de las oficinas de Amper

desde Madrid, 14 de mayo de 2015 (19:17 CET)

Los accionistas actuales de Amper, entre ellos el empresario Enrique Bañuelos, y los inversores que adquieran en bolsa derechos de suscripción preferente deberán suscribir 320 millones de acciones nuevas de la tecnológica hasta el próximo 28 de mayo.

Representan el 80,32% del total de acciones que se pueden adquirir en la ampliación de capital in extremis que se ha lanzado para evitar que la empresa entre en concurso de acreedores. Si no lo hacen, todo el plan se vendrá abajo, y el concurso será inevitable.

La relación de canje es de 6 derechos de suscripción preferente para suscribir 55 acciones nuevas, teniendo en cuenta que a cada acción antigua le corresponde un derecho de suscripción preferente.

Dudas de los accionistas

Y las dudas han empezado a aparecer inmediatamente después de que se abriera el plazo de suscripción preferente el jueves 14 de mayo. Una doble cotización divergente entre el valor de esos derechos de suscripción, en caída desde los iniciales 0,469 euros, y el de los títulos propiamente dichos, que sube de manera proporcional. Un claro ajuste del mercado para dejar bien claro cuáles son los precios por separado, tanto de los derechos como de los títulos.

Al cierre de la primera sesión con la doble cotización, las acciones subían un 200%.  Todo ficticio. Se computaba sobre el precio de la apertura, cuando Amper lo hacía en 0,10 euros y no en los 0,57 euros en los que había cerrado el día anterior. Los restantes 47 céntimos se correspondían con el precio inicial de cotización de los derechos de cotización.

La de la ampliación de capital es la primera de las once condiciones impuestas por las entidades financieras acreedoras que debe cumplirse, para hacer efectivo el contrato de financiación sindicado firmado entre Amper y los bancos el pasado 13 de abril de 2015. Contrato que incluye la reestructuración final de 126 millones de euros de deuda.

La amenaza permanente del concurso

"El incumplimiento de cualquiera de las condiciones suspensivas impediría la efectividad del contrato de financiación sindicado y permitiría a las entidades acreedoras reclamar el pago de la deuda vencida, lo que provocaría que la sociedad entrara en concurso de acreedores". El plazo improrrogable para cumplir con todas estas condiciones vence el próximo 15 de julio. De momento, no se ha cumplido ninguna de estas condiciones.

La letra pequeña de estas condiciones se localiza en el documento de registro que, junto a la nota sobre las acciones, forma el folleto informativo sobre las condiciones de la ampliación de capital que Amper remitió el pasado 12 de mayo a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

Condicionantes externos e internos

Aunque desde la empresa, presidida por Jaime Espinosa de los Monteros, se han destacado la ampliación –al ser la primera condición que ha de cumplirse– y la homologación judicial del contrato de financiación sindicado, como las dos condiciones más destacadas, en ese documento de registro se recogen las otras nueve que también deben cerrarse.

La tecnológica ha dividido estos condicionantes en dos bloques. De cumplimiento interno y externo, básicamente el mínimo de 16 millones para que la ampliación salga adelante y la homologación del contrato de financiación. Entre los primeros destaca la solución de la deuda que mantiene con Cisco Systems, su principal proveedor en Latinoamérica.

Deuda con Cisco

Son más de 27 millones de euros que adeuda Amper a Cisco. Y la condición que se debe cumplir, en este caso, es que el banco prestatario firme un acuerdo vinculante con esta empresa, para que esta se comprometa a restablecer las líneas de crédito por un mínimo equivalente al 50% de las cantidades que el banco o la sociedad de Amper que corresponda vayan reembolsando durante 2015 a cuenta de las cantidades pendientes de pago a Cisco.

De esa deuda, 8,9 millones corresponden a Venezuela, 2,8 a Argentina y los restantes 15,4 millones al resto de países. La de Venezuela quedará asumida cuando se cumpla la condición suspensiva de la cancelación de la prenda. En Argentina se está intentando llegar a un acuerdo a largo plazo, y en el resto de países se negocia una propuesta que permita el restablecimiento por parte de Cisco de las líneas de crédito.

Reparto de la ampliación

De lograrse los 16 millones de la ampliación de capital, 4 se destinarían al pago de la deuda de Cisco (serían 5 si se cubren los 20 millones de la ampliación). Otros 3 millones irían para el pago de proveedores (4,5 millones con la ampliación completa), 4 millones para pagar los atrasos al personal, 1 millón a la empresa colombiana Cable Andino y los 4 millones restantes para atender lo previsto en la ejecución del plan de negocio, que serían 5,5 millones caso de que el éxito de la ampliación fuera total.

Entre esas condiciones internas también se incluye la cancelación por todos los acreedores de la prenda sobre las acciones de la sociedad venezolana Desarrollo de Soluciones Específicas, cuya venta a Ertona Business queda sujeta al levantamiento de dicha prenda.

Cumplidos los 11 condicionantes se pasaría a reestructurar 126 millones de deuda, de manera que se quedarían 111 millones como deuda convertible y los 15 millones restantes como préstamo garantizado. El beneficio de los bancos en esta historia se haría a través de una emisión de warrants con ejercicio de capitalización de créditos convertibles.

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