Los Sumarroca venden patrimonio por orden de la banca

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Las entidades obligan al holding de la familia a desinvertir por valor de 12 millones. Ya ha puesto a la venta la finca Sabartés por tres millones

Xavier Alegret

Los viñedos y, al fondo, el palacete Heretat Sabartés, que los Sumarroca han puesto a la venta por tres millones de euros / Google Maps
Los viñedos y, al fondo, el palacete Heretat Sabartés, que los Sumarroca han puesto a la venta por tres millones de euros / Google Maps

Barcelona, 21 de julio de 2016 (01:00 CET)

La familia Sumarroca ya ha iniciado las desinversiones. Su constructora Teyco, y su participada Comsa, han soltado lastre en los últimos meses, y ahora le tocará al holding. Como parte del acuerdo de refinanciación de 40 millones con la banca, avanzado por Economía Digital, tendrán que deshacerse de patrimonio, y ya han puesto el cartel de se vende a alguna de sus propiedades.

La patrimonial de los Sumarroca, Barsedana Inversions, se ha comprometido con la banca a hacer desinversiones por valor de 12 millones de euros entre este año y 2020, cuando vence el crédito refinanciado con las entidades, según han explicado fuentes cercanas a la operación.

La sociedad es propietaria de varias empresas, así como terrenos, solares y fincas rústicas, y participa en otras tantas compañías, como Top, Proyectos y Contratosla antigua Teyco–, o Comsa. La primera en dejar de formar parte del grupo será, si encuentra comprador, la finca Sabartés, que los Sumarroca han puesto a la venta por tres millones de euros.

Un palacete del siglo XVIII, a la venta

Sabartés es una finca de la familia en Banyeres del Penedès, en la comarca vitivinícola catalana por excelencia. Allí la familia tiene viñedos con los que elabora algunos de sus vinos y cavas Sumarroca, otro de sus negocios. Pero no son las bodegas lo que está en venta, sino una casa-palacio.

Lo más valioso de la finca es Heretat Sabartés, un palacete del siglo XVIII, que fue la casa de la marquesa de Grigny. La familia alquila este inmueble para la celebración de eventos y celebraciones de todo tipo, como bodas.

A pesar de que la sociedad del grupo que gestiona el palacete, Promotora Cala d'Or SL, gana dinero –al menos en 2014, último ejercicio con las cuentas depositadas en el registro–, los Sumarroca le han puesto precio, de tres millones de euros, porque no se trata de un negocio estratégico de la familia.  

Más desinversiones
 
Esta no será la última desinversión de Barsedana, que debe hacer más ventas en los próximos cuatro años hasta llegar, al menos, a los 12 millones de euros. En el plan presentado a la banca, los Sumarroca prevén devolver una parte de la deuda mediante ventas de activos y fiar el resto a la actividad y dividendos de las sociedades del grupo.

No obstante, muchas de sus empresas se encuentras en números rojos, lo que ha llevado a la patrimonial también a las pérdidas. En 2014, último año con los datos disponibles, Barsedana Inversions perdió casi 2,8 millones de euros, cifra algo superior a la del año anterior.

Estos números no terminan de convencer a la banca, que ha refinanciado hasta 2020 40 millones de deuda de la patrimonial de los Sumarroca que vencían ahora. Por ello, el pool de banca acreedora de la sociedad, liderada por Bankia, Caixabank y Santander pero en el que están todos los bancos importantes de España, decidió judicializar el acuerdo.  

La banca se protege

Como adelantó este miércoles Economía Digital, las entidades se han cubierto las espaldas. ¿Cómo? Forzando a los Sumarroca a llevar a cabo la homologación judicial del acuerdo de refinanciación, que blinda a los acreedores que forman parte del acuerdo ante un posible concurso de acreedores, ya que les otorga prioridad de cobro.    

Según explicaron fuentes financieras, pedir la homologación judicial de un acuerdo de refinanciación "no es del todo inhabitual", pero "apunta que la empresa no tiene muy buena pinta", ya que indica que las entidades perciben un riesgo.
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