Un local de Nostrum en Barcelona.

Nostrum vendió 7 restaurantes a una directiva días antes de cerrar el año

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La compañía logró mejorar el resultado del ejercicio 2016 al franquiciar siete locales en favor de una sociedad creada el 7 de diciembre

Barcelona, 21 de noviembre de 2017 (04:55 CET)

En plena expansión territorial, Nostrum busca fórmulas para cuadrar las cuentas. Con los beneficios todavía lejanos, la compañía se centra en incrementar las ventas y reducir los números rojos. En 2016 lo logró, aunque con un asterisco: fue gracias a la venta de siete restaurantes a su directora de expansión días antes de cerrar el ejercicio.

Según ha podido saber Economía Digital, Home Meal –la empresa propietaria de Nostrum— se deshizo de siete locales en el mes de diciembre. El comprador fue la sociedad Eat Top SL, una compañía constituida el mismo 7 de diciembre, con un capital de 3.000 euros y con la directiva Anna Canal como administradora única.

Con la operación, Home Meal logró recortar las pérdidas del ejercicio, que cayeron el 37% desde los 2,44 millones a los 1,53 millones. A pesar de no trascender el montante de la operación, la compañía reconoció en sus cuentas un saldo de 4,1 millones por un “contrato de retrofranquicia sobre siete restaurantes”.

Al cierre del primer semestre, el epígrafe de ‘clientes por ventas y prestación de servicios’ todavía se mantenía en 4,1 millones, lo que significa que no se ha cobrado la operación.

Fuentes internas de Nostrum señalan que los locales vendidos todavía funcionan como propios. Ellos lo niegan

La transacción entra dentro del plan de la empresa dirigida por Quirze Salomó de franquiciar el máximo número de comercios propios posibles con tal de reducir el riesgo financiero. De este modo, entraron en la transacción inmuebles en las dos principales centros de la cadena: Barcelona y Madrid.

No obstante, fuentes internas de la empresa explican que, si bien formalmente se respeta la relación de empresa franquiciada –las facturas se emiten bajo el nombre de Eat Top--, el funcionamiento real se asemeja al de los locales propios. Un portavoz de la cotizada rechazó los favoritismos ante las preguntas de Economía Digital.

Presión sobre las cuentas de Nostrum

En el primer semestre de 2017, la firma catalana empeoró sus cifras frente al mismo periodo del año anterior. La empresa elevó las ventas desde los 7,3 millones a los 7,8 millones, un crecimiento de apenas el 6%. Además, hizo hincapié en las pérdidas, que pasaron de 1,3 millones a 1,7 millones.

Con 127 restaurantes repartidos entre España y Francia, la compañía está inmersa en una agresiva expansión que golpea su rentabilidad, pues los márgenes cayeron desde el 58% de 2012 al 44% de 2016. Además, desde su debut en los parqués, en 2014, necesitó ampliar capital en tres ocasiones por valor de 8,5 millones de euros.

Y mientras los números rojos crecían, también lo hicieron las deudas. Por ello, los auditores ya están en alerta: “hasta que los hitos del plan de negocio no se materialicen, existe una incertidumbre material sobre la capacidad de la sociedad para realizar sus activos, en especial los de naturaleza fiscal, y atender los pasivos por los importes y plazos indicados”, señalan en el informe del primer semestre de 2017.

Por el momento, las expectativas difieren de la realidad: prometieron una facturación de 30 millones y contar con 300 restaurantes en 2015. Suman 127 locales y en 2016 vendieron por valor de 14,3 millones. Y mientras busca cumplir con lo prometido, cerró el primer semestre de 2017 con un fondo de maniobra negativo de 9,9 millones de euros, una señal que revela las dificultades financieras de la sociedad.

Líos de licencias e impuestos

Las cuentas no son el único problema que afronta Nostrum. Como explicó Economía Digital, el Ayuntamiento de Barcelona ha abierto varias inspecciones por el uso de licencias incorrectas en la ciudad.  Según explicaron fuentes municipales, una veintena de locales de la capital catalana se valen de permisos de 'venta de platos preparados' o 'charcutería', que no les permite tener mesas en el establecimiento, para operar.

Además, la compañía de Quirze Salomó aplica el IVA de forma incorrecta a sus productos. En lugar de gravar todos los productos al 10%, como corresponde en el sector de la hostelería, utiliza los tres tipos del sector comercial: el 4% para productos como el pan, 10% para la mayor parte de los platos y 21% para las bebidas alcohólicas. 

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