Quabit 'trabajará' para Sareb hasta 2022 para devolver 190 millones de deuda

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ACUERDO DE REFINANCIACIÓN

Félix Abánades, presidente de Quabit

desde Madrid, 24 de septiembre de 2015 (13:45 CET)

A la vista de las condiciones impuestas por Sareb a la inmobiliaria Quabit para la devolución de los 225 millones que le adeuda –el 72% del endeudamiento total–, la promotora presidida por Félix Abánades va a tener que vender cientos de pisos hasta el año 2022 para atender el calendario de pagos pactado.

Ya se conocía que la empresa realizará un primer pago anticipado de 35,6 millones de euros, que se hará efectivo antes de que finalice 2015 con la mitad del capital que se obtenga en la ampliación de capital que la junta de Quabit aprobó el pasado 30 de junio, pero no cómo se articularían los pagos para afrontar los restantes 190 millones que  adeuda al banco malo presidido por Jaime Echegoyen.

Construcción y venta de 1.000 viviendas

Con el pago anticipado de esos 35,6 millones se liberan suelos en los que Quabit podrá promover la construcción de unas 1.000 viviendas, de cuya venta dependerá que se pueda hacer frente al calendario de pagos pactado.

Ante la evidencia de que entre 2016 y 2018 será difícil generar ingresos, pues antes de vender las viviendas hay que construirlas, la cuota de amortización de la deuda será, en esos tres años, de unos 11 millones de euros, equivalentes al 5,6%.

Plan de pagos creciente

En los tres años siguientes, de 2019 a 2021 –el trienio en el que ya se supone que las primeras de esas 1.000 viviendas ya estarán construidas y se habrán empezado a vender –, Quabit deberá pagar a Sareb unos 60 millones de euros, equivalentes al 31,4%. Y el remate, para amortizar el total de la deuda, serán unos 120 millones, a devolver en 2022.

No obstante, esta amortización ordinaria podría no llevarse a término si las ventas de esas viviendas se disparan y Quabit se sitúa en condiciones de devolver a Sareb 190 millones de manera anticipada.

Si la cosa va bien, Sareb cobrará antes

 En función de esta amortización anticipada obligatoria incluida en el acuerdo con la inmobiliaria, Sareb recibiría los importes netos del 20% de la caja operativa de cada ejercicio económico. O sea, que si logra ingresar 100 millones en un ejercicio por venta de pisos, además de restar costes de producción, deberá destinar 20 millones para pagar al banco malo.

El mismo porcentaje del 20% se ha fijado por los importes que reciba Quabit con ocasión de cualquier ampliación de capital con aportaciones dinerarias. Quedarán fuera de este caso la ampliación de capital aprobada por la junta el pasado 30 de junio, así como las ampliaciones de capital ejecutadas en 2015 al amparo de la línea de capital (equity line), con la que Quabit lleva tirando desde hace dos años y la que le ha permitido atender sus necesidades de capital y evitado su entrada en concurso de acreedores.

En relación con la deuda asociada al stock de producto terminado (53 viviendas), Sareb y Quabit han consensuado fijar nuevos precios mínimos de venta que permitirán agilizar la liquidación de estos activos y cancelar la deuda asociada.

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