Seat producirá su nuevo coche estrella sin crear empleo

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El Arona, a diferencia del Ateca, se fabricará en Martorell, pero no generará puestos de trabajo ya que se empleará a personal de otras líneas

Línea de montaje del Seat León en la planta de Martorell (Barcelona)

Barcelona, 10 de octubre de 2016 (01:00 CET)

El lanzamiento el año que viene del nuevo Seat Arona, un SUV pequeño hecho a partir del Ibiza, es a priori una buena noticia para Martorell. A diferencia de su hermano mayor, el Ateca, se producirá en la planta catalana, como ha destacado la compañía en las últimas semanas. Pero, contra lo que cabría esperar, el inicio de un nuevo modelo no creará empleo.    

Según han explicado a Economía Digital fuentes cercanas a la filial del grupo Volkswagen, los planes de producción no incluyen un crecimiento de la plantilla para asumir dicha producción, que a medio plazo podría ser parecida a la prevista para el Ateca –75.000 unidades–. Esta producción adicional se asumiría con ajustes de otras líneas, especialmente la del León, que podría pasar de tres a dos turnos.

Modernización  

El Arona es el último de los tres lanzamientos previstos por Seat para el próximo año. Su salto al mercado está agendado para la segunda mitad de 2017, tras los del León –se le hará un restyling– y del nuevo Ibiza, ambos en el primer semestre del año. Como se fabrica sobre la base del Ibiza, el Arona se producirá en su línea, la línea 1 de las tres que tiene Martorell.

Esta línea se tiene que adaptar y modernizar para asumir la nueva generación de utilitarios del grupo. Es decir, el nuevo Ibiza, el Arona y, en 2018, el Audi A1, aunque previsiblemente este modelo no cabrá en esta línea y habrá que adaptar la 3, que actualmente produce el Audi Q3. Tras esta adaptación, empezará con el nuevo Ibiza y luego asumirá el Arona.
 
Para que el SUV pequeño pueda cubrir la demanda que de él se espera, habrá que abrir un tercer turno en la línea 1. Actualmente trabaja a sólo dos turnos, uno menos que las líneas del León y del Q3. Por lo tanto, lo normal sería que se creara empleo para cubrir dicho turno. Sin embargo, los planes de la marca no pasan por ahí, sino por prescindir de nueva contratación, o, si es estrictamente necesaria, minimizarla. Además, sería temporal.

Cambios de líneas y turnos  

¿Cómo se conseguirá? Los factores clave son la modernización de las líneas y los ciclos de producto de los diferentes modelos que se producen en la planta barcelonesa. Con la renovación, se prevé que la línea 1 sea más eficiente. Además, por la curva de lanzamiento de producto, el volumen de producción del Ibiza para entonces no será tan alto como lo es actualmente.  

Cuando hay un modelo nuevo, en los primeros meses la fabricación es más baja, ya que las novedades tardan un tiempo en consolidarse en el mercado. Además, para sorpresa de los propios responsables de Seat, los últimos coletazos del actual Ibiza están siendo muy fructíferos, con una producción un 10% por encima de las previsiones. Por ello, por comparación, se espera un 2017 con menor producción.  

El León, a la baja  

Los cambios en la línea del Ibiza favorecerán la entrada del Arona, pero no son el principal factor que permitirán a Seat no contratar para su nuevo SUV. El punto clave es la fabricación del León, el modelo que más se produce en Martorell. Con el restyling, este modelo entrará en la recta final de su ciclo y se espera que la producción vaya bajando.

Este descenso de las unidades fabricadas, con un ajuste en la línea, podría hacer que el León se produzca el año que viene con sólo dos turnos, en lugar de los tres actuales. Esta posibilidad, que está encima de la mesa de la dirección de Seat, liberaría plantilla para llenar el tercer turno de la línea 1 para fabricar el Arona.

La incertidumbre de 2018

Desde la marca admiten que la creación o no de empleo dependerá de cómo quede la configuración de las distintas líneas, aunque advierten que todavía queda un año, aproximadamente, para el inicio de la producción del Arona, lo que puede hacer cambiar las cosas.

Lo que está claro es que sin creación de puestos de trabajo, el Arona no solucionará la incertidumbre que se presenta para Martorell en 2018. Se prevé que la llegada del Audi A1 no supla, a nivel de empleo, la salida del Q3, ya que el A1 se fabrica con menos personal. Según los cálculos de los sindicatos, podría haber un excedente de plantilla de 400 personas.
 
El Arona, por encima del Ateca
 
Seat no ha anunciado cuántas unidades esperan vender de su nuevo SUV, que toma el nombre de una localidad canaria. Con un turno de la línea 1 podrían producir unas 75.000 unidades, según los volúmenes actuales de fabricación. Esta cifra coincide con el mercado que puede captar el Arona.  

Se espera que para 2020, el subsegmento B de los SUV –Renault Captur, Nissan Juke y Arona, entre otros– alcance la misma cuota de mercado que el subsegmento C –Nissan Qashqai, Volkswagen Tiguan, Seat Ateca, etc…–. Por ello, si el objetivo de Seat para el Ateca es llegar al 5% del mercado (75.000 unidades), para el Arona será al menos el mismo.

No obstante, el éxito histórico de Seat haciendo coches pequeños, como atestigua el Ibiza, hacen que la marca sea optimista respecto a las futuras ventas de su nuevo SUV, con lo que el Arona podría superar dichas previsiones y acercarse a las seis cifras. El tiempo dirá.
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