Elon Musk, CEO de Space X, en una visita a Hong Kong. EPA/Jerome Favre
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El fabricante de coches eléctricos llega a un acuerdo con el regulador bursátil para evitar una demanda por fraude

Barcelona, 30 de septiembre de 2018 (10:16 CET)

Elon Musk pierde fuelle en Tesla, consecuencia de una batería de polémicas que persiguen al empresario como sombras innegociables. El controvertido líder del fabricante de coches eléctricos llegó a un acuerdo con la Comisión de Bolsa y Valores de EEUU (SEC, por sus siglas en inglés) para renunciar a la dirección de la empresa y evitar una demanda por fraude. Musk permanecerá como consejero delegado, pero con grandes limitaciones.

El acuerdo con SEC pone freno a Musk por encima del consejo de administración y la dirección de Tesla. La empresa está obligada ahora a contratar a un abogado para supervisar las comunicaciones del fundador, especialmente sus tuits, el lugar de origen del lío. El regulador bursátil acusó al fabricante de "no tener los controles y los procedimientos de divulgación requeridos para los tuits de Musk".

Estas son algunas de las desastrosas consecuencias de un desafortunado mensaje que Musk publicó en Twitter el 7 de agosto, en el que sugirió hacer Tesla privada. Poco importó que se retractara dos semanas después: la SEC presentó cargos en su contra y le acusó de fraude. La demanda ocasionó una pérdida de 4.800 millones de euros (más de 5.500 millones de dólares) en el valor de la compañía.

El acuerdo que le obliga a dimitir a la presidencia le condonará de la demanda por fraude que anunció la SEC.

La presión para retirar a Musk de Tesla

La presencia de Musk en Tesla era cuestionada desde hace meses, por la incapacidad del fabricante de alcanzar las cuotas de producción que él mismo estableció para el Model 3. Aunado a ello, su estilo directivo y sus usuales mensajes polémicos en Twitter y otros medios de comunicación no gustaban a los inversores, por lo que todos los meses recientes han sido una suerte de bomba de tiempo en la cúpula de la empresa.

Musk fundó la empresa en 2003, y paulatinamente se dio la licencia de ser un líder poco convencional. Pero sus tuits sobre la privatización de Tesla y la venta de acciones a 420 dólares fueron tan inesperados como problemáticos. Para SEC, fue un evidente acto fraudulento que infló de manera temporal el valor de las acciones de Tesla. El regulador presentó los cargos el viernes y se reunió durante horas el sábado con los ejecutivos.

Tras varias horas de especulaciones, SEC anunció en un comunicado que Musk acepta dejar la presidencia del consejo de administración de Tesla durante tres años. Una persona "independiente" ocupará su lugar y Tesla nombrará dos consejeros independientes adicionales para su consejo de administración. También establecerá "más controles y procesos para supervisar las comunicaciones de Musk".

Tesla se desploma en bolsa (y Musk sufre)

Las acciones del fabricante perdieron casi un 14% de su valor el viernes y cerraron la jornada a 264,77 dólares, 42,75 menos que al cierre del jueves. Es la mayor pérdida bursátil acusada por Tesla desde finales de 2003. Entre el tuit sobre la privatización y hoy, los inversores han perdido casi 20.000 millones de dólares, pues el valor de la compañía se redujo un 30%.

Musk se libra ahora de la demanda de SEC por fraude, pero debe enfrentarse a las demandas de varios grupos de inversores que se sienten engañados por sus mensajes. El fundador es también el mayor accionista de Tesla, con cerca del 20% de los títulos, por lo que su fortuna también se ha visto reducida en estas semanas en unos 4.000 millones de dólares.

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