Yamaha confía en Alta Partners para irse de España

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RECONVERSIÓN INDUSTRIAL

Vista aérea de la factoría de Yamaha en Palau-solità i Plegamans

07 de septiembre de 2011 (13:56 CET)

En la dirección de Yamaha España agosto fue un mes de intensa actividad. El nuevo director general, José Ángel Escribese ha decidido dar un giro estratégico a las negociaciones con el comité de empresa para que la multinacional se pueda despedir de España con la única vía posible en estos momentos: buscar otra compañía interesada en quedarse con la factoría y la mayor parte de los trabajadores. Con todo, mantiene el objetivo de trasladar la producción a Saint-Quentin (Francia) antes de que termine 2011.

Tras retirar el ERE alentados por la Generalitat -el conseller Francesc Xavier Mena rechazó de frente el primer expediente importante que se interpuso en su camino- rescindió el contrato con el bufete de abogados Baker&McKenzie (B&M) y contrató los servicios del bufete Cuatrecasas. Así lo han explicado desde la multinacional, aunque fuentes conocedoras del proceso afirman a Economía Digital que el carácter que están tomando los últimos acontecimientos llevó al equipo legal capitaneado por Eri Nemoto a decidir desvincularse de este caso.

Desde el comité de empresa comentan que aún no se han sentado a negociar con los nuevos interlocutores. “Nos inquieta lo que puede significar este movimiento, sobre todo porque ahora empezábamos a confiar en la gente de B&M”, comenta el presidente de la organización sindical, Óscar Rivera.

Un socio experimentado: Sergio Alsina

Pero los cambios no han terminado aquí. En el diseño de la ruta de salida ha entrado otro jugador: Alta Partners. El expediente de Yamaha ha ido a parar a la mesa de Sergio Alsina, el socio de la consultora que gestionó la adquisición de Ficosa de la planta de Sony de Viladecavalls. Casualmente, Alonso también está implicado en otra de las grandes reconversiones industriales catalanas: la adquisición por parte de Cirsa de la planta de Sharp en Sant Cugat del Vallès.

Alsina ha declinado hablar con esta publicación, aunque fuentes cercanas al ingeniero explican que Escribese le ha encargado la búsqueda de un socio industrial para colocar la factoría y plantilla de Palau-solità i Plegamans. Actualmente hay 417 trabajadores en el Vallès Occidental y Alta Partners busca una alternativa de futuro a la mayor parte de ellos.

Por el momento han empezado a reunirse con algunas empresas que cumplen un mismo perfil: son de fuera de España y ajenas a la automoción. Y es que los fabricantes del sector han declinado en bloque participar en esta empresa. La moto está en horas bajas y tienen problemas para mantener su viabilidad.
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