Calviño arenga a Foment para que CEOE se sume a la reforma laboral

La vicepresidenta se muestra "gran defensora" del diálogo social y subraya ante los empresarios catalanes la importancia de un acuerdo tripartito para que la reforma perdure en el tiempo

La vicepresidenta primera, Nadia Calviño, en un acto por el 50 aniversario de Foment del Treball.

La vicepresidenta y ministra de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, se encuentra este jueves de visita en Barcelona y ha aprovechado un acto de la patronal Foment del Treball para proferir una arenga ante los empresarios catalanes instando a lograr un acuerdo tripartito para la inminente reforma laboral.

Calviño ha aprovechado la oportunidad de enardecer al empresariado catalán ante la “fase decisiva” del diálogo social para consensuar la reforma laboral que, tal y como ha recordado, “hay que tener antes de final de año” para cumplir con lo comprometido con Bruselas en el Plan de Recuperación.

Durante su intervención en una conferencia sobre los fondos ‘Next Generation EU’, en el marco del ciclo de los 250 años de Foment del Treball, Calviño se ha mostrado como una “gran defensora” del diálogo social, algo en lo que asegura invertir “mucho tiempo y esfuerzo, atención y cariño” para avanzar en la negociación y lograr el consenso.

En declaraciones a los medios tras intervenir en el acto se ha mostrado confiada en que la patrona “se sume a los distintos acuerdos” pendientes hasta diciembre, siendo interés de todos lograr el “máximo apoyo” de los agentes sociales, grupos políticos y sociedad en general.

El Ejecutivo trabaja a contrarreloj para tratar de sumar a sindicatos y empresarios al acuerdo, aunque se torna complicado con CEOE e incluso se baraja la posibilidad de otro acuerdo bipartito tras haberse descolgado la patronal del nuevo mecanismo de equidad intergeneracional (MEI), acordado solo entre Gobierno y sindicatos en el marco de la reforma de pensiones, al rechazar la subida de cotizaciones que conlleva.

“Nos jugamos mucho con la reforma laboral”

En presencia del presidente de Foment, Josep Sánchez Llibre, ha apremiado a un consenso para adaptar el marco normativo del mercado laboral para acompañar la reindustrialización en “clave verde y digital” y propiciar la recuperación económica y de calidad.

“Son muchos los desequilibrios que España arrastra desde hace décadas y todos somos conscientes del lastre que supone la temporalidad y la precariedad y la inseguridad para algunos sectores”, ha remarcado ante los empresarios catalanes.

Por ello, ha remarcado que es “fundamental” abordar la reforma laboral y que es “importante” que sea mediante un cuerdo tripartido en el que estén tanto empresarios como sindicatos para tener una reforma que “verdaderamente se ejecute, se ponga en marcha de forma eficaz y perdure en el tiempo”.

Tras eregirse como “gran defensora” del diálogo social, ha advertido de que. España “se juega mucho”con esa norma, por lo que sería “muy positivo” que antes de año se tenga un marco normativo “claro, que dé seguridad jurídica a empresas, trabajadores y a la población”, para empezar la fase expansiva del ciclo con un marco moderno que “refleje el contrato social del siglo XXI”.

En la misma línea, el secretario general de UGT, Pepe Álvarez, también ha mostrado su “optimismo” ante la reanudación de la mesa de negociación, ya que, además, “la patronal sabe lo mucho que hay en juego”.

Nueva propuesta: contratos temporales de 3 meses y límite del 8%

De hecho, la arenga de Calviño a los empresarios catalanes se produce tras la nueva propuesta del Gobierno realizada en la reunión de la mesa técnica para la modernización del mercado de trabajo.

El último documento mantiene su postura en negociación colectiva (recuperar ‘ultraactividad’ y prevalencia del convenio sectorial sobre empresa en algunos puntos) y hace cambios en contratación en lo referido a temporalidad al fijar tres meses para los contratos temporales.

Según el último documento, al que ha tenido acceso Economía Digital, se plantea hacer fijo a los trabajadores temporales a partir de los cinco meses. El borrador señala que el número de contratos para tareas ocasionales que las empresas pueden concertar dentro de un año natural no será superior al fijado en función de una escala.

Esta pasa por fijar uno en los casos de 1 a 5 trabajadores; dos de 6 a 10 trabajadores; tres de 11 a 30 personas; cinco o el 8% de la plantilla de de 31 a 100 empleados; 15 o el 17% de la plantilla de 101 a 500 personas y 30 o el 4% de la plantilla en el caso de empresas de más de 500 trabajadores en plantilla. En el caso del sector agrario, el número tope de contratos a realizar en cada tramo será un 50% superior.

Lamenta que CEOE no apoye el mecanismo de equidad

La vicepresidenta primera, que ha repasado la lista de inversiones y reformas del Plan de Recuperación y ha defendido que España lidera “claramente” el despliegue de los fondos europeos, ha lamentado de nuevo que CEOE se descolgara del acuerdo sobre el nuevo mecanismo de equidad intergeneracional (MEI) en el marco de la reforma de pensiones.

No obstante, ha vuelto a defender la reforma del Gobierno para garantizar unas “pensiones dignas dentro de 20 o 40 años” y el nuevo instrumento acordada por que el facto de sostenibilidad de la reforma del PP de 2013 habría “devaluado” las pensiones y “no era una base para garantizar la sostenibilidad del sistema”.

En esta línea, ha explicado que con la subida de cotizaciones del MEI se busca volver a “llenar” el Fondo de Reserva, la denominada ‘hucha de las pensiones’, y tener un ‘colchón de seguridad’ para cuando se jubilen las generaciones del ‘baby boom’ se puede hacer frente al reto del mayor gasto en la década de 2040 y 2050.

Más allá de la reforma laboral y de pensiones, ha resaltado que el Plan de Recuperación recoge otras muchas reformas de calado, como en materia de Educación, Formación Profesional o transición energética, y para las empresas ha destacado el proyecto de ley ‘Crea y Crece’ con mejoras del marco para la creación y crecimiento de las empresas.

Igualmente se ha referido a la ‘ley de startups’ y a la ley de reforma concursal para contar con un mecanismo “ágil” de reestructuración que proteja a las empresas y minimice la pérdida de valor cuando se produce una insolvencia empresarial, propiciando también una segunda oportunidad.