El Banco de España descarta que la inflación se traslade a los salarios por los topes de las cláusulas de revisión

El supervisor bancario estudia con detalle la evolución de los salarios y de los márgenes empresariales para detectar si se producen efectos de segunda ronda

Informe de Estabilidad Financiera del Banco de España - Adhesiones al Código de Buenas Prácticas - Banca española

Fachada de la sede del Banco de España. EFE/J.J. Guillén/Archivo

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La incidencia de la inflación en los salarios es una de las preocupaciones del Banco de España (BdE). El supervisor bancario estudia las firmas de convenios colectivos y la evolución de los márgenes empresariales para alertar sobre efectos de segunda ronda. Sin embargo, según un análisis realizado sobre las cláusulas de revisión que incluyen cada vez más convenios colectivos, el organismo descarta que la inflación se traslade por completo a la revalorización de los sueldos.

El motivo es que estas cláusulas de revisión salarial incluyen topes o umbrales en el 75% de los casos, que impiden que todo el incremento de los precios se repercuta en alzas salariales. En el análisis que firman Mario Izquierdo y José Luis Herrera, ponen como ejemplo que «entre 1994 y 2011 la desviación media de la inflación con respecto al incremento salarial pactado fue de 1,1 puntos porcentuales».

«Esta desviación se calcula como la inflación observada al final del año menos el incremento salarial pactado en los convenios colectivos que incluyeron algún tipo de cláusula de salvaguarda en su negociación. Este cálculo está sujeto a diversos errores de medida, por lo que los resultados deben interpretarse con cautela», apuntan.

«Es decir, no necesariamente la revisión salarial que se acuerda en las cláusulas supone una traslación plena a los salarios de las diferencias que se producen entre la inflación observada y el incremento salarial inicialmente pactado (esto es, de la sorpresa inflacionista), sino que esta traslación es, en la mayor parte de los casos, parcial», resumen.

No obstante, es relevante el aumento que se ha producido en la existencia de estas cláusulas, que ya se incluyen en el 25% de los convenios firmados para este año. En el caso de los acuerdos para 2023, estas cláusulas se encuentran en el 45% de los convenios, frente al 16,6% que se observó entre 2014 y 2021.

El BdE reconoce que se trata de un análisis «informativo» pero alerta de que «porque la propia naturaleza de las cláusulas de salvaguarda que se firmen en el futuro no tendría por qué seguir los mismos patrones históricos —o incluso los más recientes— que se han identificado». De hecho, el artículo identifica diferencias entre cláusulas con revisiones anuales o plurianuales y detecta que la mayoría no tiene efectos retroactivos.

Pacto de rentas

Desde hace meses, el Banco de España ha intensificado el análisis que realiza de los convenios colectivos para examinar cómo se comportan las subidas salariales. Sin embargo, por el lado de los márgenes empresariales el ejercicio es más complicado. El supervisor ha mencionado en varias ocasiones la dificultad que conlleva medir esta variable a través de la cual se podría identificar si las empresas están ganando más por la inflación e incentivar el pacto de rentas.

El supervisor bancario hace hincapié en los efectos de la inflación sobre los salarios porque los considera un «elemento de riesgo». Si el incremento de precios se traslada a las remuneraciones «y estos, a su vez, de nuevo a los precios de consumo en la medida en que las empresas busquen mantener (o aumentar) sus márgenes. Esto convertiría, de nuevo, la inflación en un fenómeno mucho más persistente», explicó esta semana el gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos.

«Esto convertiría, de nuevo, la inflación en un fenómeno mucho más persistente»

De momento, estos efectos no se están produciendo. Según la estadística de convenios que ha tomado como referencia el análisis, las subidas pactadas por convenio se sitúan en el 2,6% entre enero y agosto de este año. Este porcentaje dista del incremento del índice de precios al consumo (IPC) que alcanzó el 10,4% en tasa interanual en el mes de agosto. Este jueves se conocerá el dato adelantado para el mes de septiembre.

Sin embargo, De Cos volvió a pedir el pacto de rentas que reparte el coste de la crisis de precios entre trabajadores y empresas. «El eventual pacto de rentas debería contemplar compromisos plurianuales concernientes a los incrementos salariales y la evolución de los márgenes. Ello aportaría certidumbre a los hogares y a las empresas a la hora de tomar sus decisiones de gasto e inversión», defendió el gobernador.

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