El fin de los peajes provocará un déficit de 478 millones de euros para el Estado

España ha reducido su red de peajes un 33%, de 3.304 a 2.207 kilómetros, y acumula el 73,5% de la red de autovías libres europeas

A partir de este 1 de septiembre se levantarán las barreras de peaje en varios puntos de las autopistas AP-7, la AP-2, la C-32 y la C-33./ EFE

Este mes termina el plan del exministro de Transportes, José Luis Ábalos, de acabar con los peajes, que comenzó en 2018 tras el fin de las concesiones. La decisión provocará un importante agujero económico en las cuentas del Estado

El último tramo donde se eliminará el pago es entre Alfajarín (Zaragoza) con El Vendrell (Tarragona), y los 245 kilómetros de AP-7 que enlaza municipios como Tarragona, La Junquera, Montmeló y El Papiol. Según la Asociación de Empresas Constructoras y Concesionarias de infraestructuras (Seopan) que integra a ACS, Ferrovial o Acciona, la nueva circunstancia supondrá para el Estado un déficit anual de 478 millones de euros.

España ha reducido su red de peajes un 33%, de 3.304 a 2.207 kilómetros. En comparación con otros países europeos, España acumula el 73,5% de la red de autovías libres europeas y con el menor índice de vías con peaje, con el 12,8%. De hecho, en 2018 Alemania instaló en toda su red que es de 38.000 kilómetros.

En 2021 ya se van a perder 240 millones de euros

Con los puntos que ya se han eliminado, se ha calculado un déficit de 286 millones de euros en 2021. Esta cantidad se divide en 242 millones de recaudación fiscal y 66 millones en gastos de conservación. La mayoría de las concesiones hasta ahora estaban en manos de Abertis.

Este mismo año, el Gobierno ha solicitado a Bruselas poner un sistema de pago por el uso de las autovías. Esta medida busca «lograr una movilidad más sostenible» y para ello «deberán analizarse las figuras que gravan o que podrían gravar la utilización o disposición de vehículos o el uso de carreteras, entre otros».

El nuevo formato se pondría en marcha en 2024, una opción que aprueban las filiales de Abertis, ACS y Ferrovial. Ambas afirman que la reforma supondrían 12.649 millones de euros anuales, pero delegando la  operación y conservación de estas vías en el sector privado. 

Mientras, las cifras que se manejan son de 0,09 euros por kilómetro para los coches y de 0,19 euros para los camiones, el Gobierno ha propuesto que se cobre un céntimo por kilómetro. La posibilidad ya está en manos de Bruselas, que debe decidir si se aplicará este método o no.