El Gobierno se reunirá con los transportistas para buscar una solución al alto precio de los carburantes

La huelga de transportistas, que pretende ser indefinida, está provocando el paro de camiones de pequeñas y medianas empresas pero no el de grandes empresas

La ministra de Transportes, Raquel Sánchez, interviene en la inauguración de las jonadas «El Futuro de la Movilidad y el Transporte». EFE/ Manu

La ministra de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, Raquel Sánchez, se reunirá este miércoles con el Comité Nacional de Transporte por Carretera (CNTC) para tratar de dar solución al encarecimiento de los carburantes, consecuencia del alza del precio del petróleo por la guerra en Ucrania.

Según ha informado este lunes el CNTC en un comunicado, la reunión se celebrará en la sede del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana y contará con la presencia de un representante de cada organización presente en el Comité.

La reunión se celebrará en un contexto marcado por la huelga de transportistas convocada por la minoritaria Plataforma en Defensa del Sector del Transporte de Mercancías por Carretera Nacional e Internacional, que no está representada en el CNTC.

La huelga de transportistas, que ha empezado este lunes y pretende ser indefinida, está provocando que no «se estén moviendo camiones» de pequeñas y medianas empresas de transporte, según el presidente de la Plataforma, Manuel Hernández, aunque, también afirma que, «las grandes empresas» están trabajando con normalidad.

El Gobierno se abre a rebajar el precio de los carburantes

El Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se ha mostrado dispuesto a revisar la fiscalidad de los carburantes para bajar el precio de la gasolina y el diésel al menos para los sectores más afectados ante el aumento del precio en plena crisis energética tras la invasión de Ucrania por Rusia y en plena huelga de transportistas en España.

La ministra de Hacienda y Función Pública, María Jesús Montero, ha confirmado que el Ejecutivo tiene la voluntad de revisar la fiscalidad de los productos más afectados por la espiral de subida de precios al ser preguntada sobre si se contempla la bajada de impuestos a los carburantes. El precio del diésel ronda los 1,85 euros por litro mientras que el de la gasolina ya supera los 2 euros.

Fuentes gubernamentales confirman a Economía Digital que aunque no hay nada decidido del todo, pero sobre la mesa se contempla una bajada del IVA de los hidrocarburos del 21% al 10% y rebajar también el gasóleo para los transportistas y agricultores

En 2021 el precio de los carburantes ya era un 30% más caro que en 2020

La gasolina y el gasóleo de automoción no han dejado de subir desde que empezó el año tras un 2020 en el que incluso llegó a descender por los bajos precios del barril de petróleo Brent. Era lógico cuando apareció la pandemia de coronavirus y todo se paró. Pero en 2021 los carburantes subieron un 30%.

La subida de más de 30 céntimos el litro entre finales de 2020 y 2021 tiene más importancia de la que parece. Llenar con 600 litros el depósito de un camión se ha encarecido en casi 200 euros en un año. El de la furgoneta que reparte los paquetes, de 100 litros, más de 30 euros. Estos costes siempre terminan trasladándose al producto y, por tanto, lo paga el consumidor.

Plan de recuperación

Sánchez confirmó este lunes por la noche que el Consejo de Ministros aprobará el Plan Nacional de respuesta al impacto de la guerra en Ucrania el próximo 29 de marzo, que incluirá rebajas ficales y ayudas directas a los sectores más afectados, como transporte, agrícola, ganadero y agroalimentario, así como nuevas vías de liquidez para las empresas perjudicadas.

Este plan incluye la extensión de la reducción de las rebajas fiscales en la luz, por lo que se prorroga la bajada del IVA del 21% al 10%, la suspensión del impuesto sobre generación del 7% y la bajada del impuesto especial eléctrico del 5,11% al mínimo legal del 0,5%, así como la ampliación del bono social y del recorte temporal a los beneficios extraordinarios de las centrales de generación de gas no emisoras, y una reducción del 80% durante 2022 a más de 600 consumidores electrointensivos, entre otras.