España traerá el 10% del gas de Argelia en barco tras el bloqueo de Marruecos

La crisis diplomática del Magreb obliga a Teresa Ribera a buscar una alternativa para evitar un palo más en la rueda en plena crisis energética

La vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera. EFE/Chema Moya

El bloqueo del gasoducto que cruza Marruecos se ha convertido en el enésimo problema para España durante la crisis energética. El Gobierno se ha visto obligado a desplegar un plan de emergencia para recibir una décima parte de los suministros procedentes desde Argelia por vía marítima, después de que los dos países del Magreb hayan roto sus relaciones diplomáticas.

La vicepresidenta para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, ha explicado que las importaciones procedentes de Argelia no se verán comprometidas por este conflicto, un día después de haberse desplazado de urgencia hasta el país del norte de África para buscar una solución a la entrega de suministros con su homólogo.

La ruptura de las relaciones entre los dos países ha supuesto el bloqueo del gasoducto Magreb-Europa (GME) que cruza ambos territorios y cuyo contrato vencerá este 31 de octubre. Para paliar esta realidad, Argelia ha optado por intensificar el resto de canales de importación con España, tanto por encima como por debajo del mar.

“Van a cumplir con todos sus contratos”

Teresa Ribera, vicepresidenta de Transición Ecológica.

El Gobierno argelino se ha comprometido a elevar los envíos a través del conducto Medgaz, que conecta directamente Argelia con España por vía submarina, evitando cruzar Marruecos. Actualmente pasan por ahí 8.000 millones de metros cúbicos de gas, pero sus técnicos están explorando medidas para elevar el suministro hasta los 10.000.

“Están mejorando su capacidad de compresión para poder bombear el gas a través del tubo y viendo los detalles técnicos con las compañías de la Península”, ha detallado Ribera.

La otra pata del plan pasa por intensificar los envíos por barco. Argelia utilizará navieras metaneras para transportar gas licuado hasta cumplir su compromiso de importar 11.000 millones de metros cúbicos de gas en total, e incluso mejorarlo más. “Están dispuestos a incrementar el suministro que pida España siempre y cuando lo hagamos con capacidad de anticipación”, ha afirmado la vicepresidenta.

España se desmarca de la crisis diplomática

Este plan de urgencia es el resultado de la ruptura de la relaciones diplomáticas entre Argelia y Marruecos. Los dos estados anunciaron el fin de cualquier contacto el pasado 24 de agosto, después de décadas enfrentados por la disputa del poder en el Magreb y con posiciones enquistadas en asuntos como el papel del Sáhara Occidental.

El Gobierno de Pedro Sánchez ha decidido buscar una salida de emergencia para la entrega del gas, pero sin entrar a fondo sobre la crisis diplomática para intentar mantener su relación con los dos países por separado. “Entendemos que es un asunto bilateral entre dos países”, ha admitido Ribera.

Su paso atrás se produce después de que ya haya tomado decisiones a lo largo de la legislatura que han provocado el enfado de Marruecos, como la de acoger al líder del Frente Polisario, Brahim Ghali, en España, a petición de Argelia. Algo que la Justicia todavía tiene que esclarecer si se hizo de acuerdo a la ley.

Argelia juega un papel clave en la crisis energética

La búsqueda de una solución para el envío del gas juega un papel elemental en la crisis energética. La escalada de precios de la electricidad está fundamentada principalmente por el encarecimiento de los costes del gas a escala internacional. Y Argelia es el principal exportador de España con una cuota de mercado del 49%.

Con el precio del mercado mayorista disparado todavía por encima de los 200 euros por megavatio hora (MWh), cualquier amenaza en la importación de gas puede provocar una crisis todavía mayor. De hecho, España ya ha pedido a Europa medidas complementarias para paliar este fenómeno como la creación de una reserva estratégica comunitaria.