Foment pone en duda la legalidad del hachazo fiscal a la banca y las energéticas

La patronal catalana ha expresado su preocupación por la "falta de seguridad jurídica" que se puede derivar de estas nuevas figuras tributarias

El presidente de Foment del Treball, Josep Sánchez Llibre. Foment

Foment del Treball ha tildado de «contraproducentes e innecesarios» los dos nuevos impuestos para gravar la banca y a las empresas energéticas del Gobierno de Pedro Sánchez. Asimismo, ha asegurado que la puesta en marcha de dichos impuestos perjudicarán a la economía española.

Además, la patronal catalana ha expresado su preocupación por la «falta de seguridad jurídica» que se puede derivar de estas nuevas figuras tributarias y ha puesto en duda su constitucionalidad, al mismo tiempo que ha alertado del «efecto perjudicial a la imagen reputacional y credibilidad del país«.

Asimismo, la entidad que preside Josep Sánchez Llibre ha advertido de «la imprecisión de las medidas, la incertidumbre y la volatilidad del mercado» de las medidas de Sánchez.

En esta línea, el Instituto de Estudios Económicos (IEE) alertaba la pasada semana del impacto contractivo sobre la actividad económica de cerca de 5.000 millones de euros, lo que equivale a cuatro décimas de PIB de 2021, así como una pérdida de 72.000 empleos.

Beneficios caídos del cielo

En un comunicado, Foment lamenta que el Gobierno utilice la expresión «beneficios caídos del cielo» para justificar la aplicación de esta nueva tasa a las empresas energéticas y entidades financieras y recuerda que todos los beneficios, ordinarios y extraordinarios, está sujetos al pago de impuestos.

Pedro Sánchez
Pedro Sánchez enseña gráficos durante el Debate del Estado de la Nación

«Sorprende que, a pesar de que se hable de beneficios extraordinarios, el hecho imponible se basa en el volumen de ventas en el caso energético o el conjunto de intereses y comisiones, en el caso de los bancos«, ha señalado la patronal.

Gravamen

El nuevo impuesto a las grandes empresas energéticas gravará con un 1,2 % sus ventas y el de la banca aplicará un tipo del 4,8 % sobre sus comisiones e intereses netos, según se desprende de la proposición de ley registrada este jueves por el PSOE y Unidas Podemos en el Congreso de los Diputados.