Kutxabank renueva su convenio colectivo hasta 2028 tras la integración de Cajasur
El nuevo convenio colectivo de Kutxabank refuerza la conciliación, la formación continua y el desarrollo del talento tras la integración de Cajasur
Sucursal de Kutxabank. EFE.
Kutxabank ha dado un paso clave en su política laboral al firmar su IV Convenio Colectivo, el primero tras la integración de Cajasur, que estará vigente hasta 2028 y afectará a más de 5.200 empleados. El acuerdo ha sido respaldado por el 94,4% de la representación sindical, lo que refleja un amplio consenso tras un proceso negociador que se ha prolongado durante más de un año.
La firma del convenio marca un hito para la entidad financiera, que consolida así un nuevo marco laboral unificado después de la integración de sus distintas estructuras. El acuerdo llega tras un preacuerdo alcanzado en enero y supone, según el banco, una mejora en múltiples ámbitos que afectan directamente al día a día de su plantilla.
Entre los sindicatos firmantes se encuentran ELA, CCOO, Pixkanaka Kaskari, ALE y LAB, que han respaldado un documento que, según la entidad, refuerza su compromiso con el empleo de calidad y con la evolución profesional de sus trabajadores. La elevada adhesión sindical ha sido interpretada como una señal de estabilidad interna en un momento de transformación del sector financiero.
Un acuerdo centrado en el talento y las condiciones laborales
El nuevo convenio introduce mejoras en distintas áreas profesionales, con especial foco en el desarrollo del talento joven, la progresión de carrera y las condiciones económicas. Desde Kutxabank subrayan que el objetivo es adaptar la organización a un entorno en constante cambio, donde la captación y retención de talento se ha convertido en un factor estratégico.
Además, el acuerdo incorpora avances en materia de beneficios sociales, así como medidas orientadas a mejorar la conciliación entre la vida laboral y personal. Este aspecto ha cobrado especial relevancia en los últimos años, en los que las entidades financieras han tenido que adaptarse a nuevas demandas sociales y a un modelo de trabajo más flexible.
El convenio también contempla una revisión de la estructura retributiva, con el objetivo de ofrecer condiciones más competitivas y alineadas con el mercado. La entidad considera que estas mejoras permitirán reforzar su posición como empleador y atraer perfiles clave, especialmente en áreas tecnológicas y digitales.
Formación continua en un entorno de transformación
Uno de los pilares del nuevo marco laboral es el impulso al aprendizaje continuo, en un contexto marcado por la transformación digital y la incertidumbre económica. Kutxabank apuesta por ampliar las oportunidades de formación para su plantilla, con el fin de garantizar su adaptación a los cambios del sector.
La entidad destaca que el entorno actual exige profesionales cada vez más preparados, capaces de afrontar retos derivados de la digitalización, la automatización y la evolución de los servicios financieros. En este sentido, el convenio refuerza el compromiso del banco con el desarrollo de competencias y habilidades a lo largo de la carrera profesional.
Este enfoque no solo busca mejorar la empleabilidad de los trabajadores, sino también asegurar que el banco pueda mantener un alto nivel de calidad en la atención al cliente, que sigue siendo una de sus prioridades estratégicas. La formación se convierte así en un elemento clave para sostener el crecimiento y la competitividad de la entidad.

Conciliación y nuevas formas de trabajo
El acuerdo también avanza en una de las líneas estratégicas del banco: la creación de un entorno que favorezca la conciliación de la vida laboral y familiar. Para ello, se han introducido medidas que flexibilizan las condiciones de trabajo y permiten adaptarse a las nuevas realidades sociales.
Estas iniciativas incluyen la mejora de la flexibilidad horaria, la adaptación de jornadas y el reconocimiento de nuevas necesidades personales y familiares. La entidad considera que este enfoque no solo beneficia a los trabajadores, sino que también contribuye a mejorar la productividad y el compromiso con la organización.
En un contexto en el que el mercado laboral evoluciona rápidamente, Kutxabank busca posicionarse como una empresa capaz de ofrecer condiciones modernas y atractivas, alineadas con las expectativas de las nuevas generaciones. La conciliación se convierte así en un elemento central de su estrategia de recursos humanos.
Un convenio alineado con el plan estratégico del banco
El IV Convenio Colectivo se enmarca dentro del plan estratégico Benetan 2025-2027, que sitúa a las personas en el centro de la organización. Este plan establece como prioridades el impulso del empleo de calidad, el desarrollo del talento y la transmisión de los valores corporativos entre la plantilla.
Dentro de esta hoja de ruta, Kutxabank prevé la incorporación de más de 450 nuevos profesionales, muchos de ellos con perfiles tecnológicos. A cierre de 2025, la entidad ya había realizado 266 incorporaciones, lo que supone cerca del 60% del objetivo fijado.
Este crecimiento responde a la necesidad de reforzar áreas clave en un momento de transformación del sector financiero. La combinación de nuevas contrataciones y mejoras en las condiciones laborales busca consolidar un modelo basado en la innovación, la estabilidad y el compromiso con las personas.
Estabilidad laboral en un sector en cambio
La firma del convenio colectivo hasta 2028 aporta un marco de estabilidad y previsibilidad tanto para la empresa como para los trabajadores, en un contexto en el que el sector bancario atraviesa importantes cambios. La digitalización, la competencia y la regulación están redefiniendo el modelo de negocio, lo que hace especialmente relevante contar con acuerdos laborales sólidos.
El alto nivel de respaldo sindical refleja un consenso poco habitual en este tipo de negociaciones, lo que refuerza la imagen de Kutxabank como una entidad con capacidad de diálogo y negociación. Este aspecto es clave para afrontar los retos futuros con una base de confianza entre la dirección y la plantilla.
En definitiva, el nuevo convenio no solo actualiza las condiciones laborales, sino que también sienta las bases para el futuro del banco, consolidando un modelo centrado en las personas y preparado para adaptarse a un entorno cada vez más complejo y exigente.