Los alimentos son un 28% más caros que hace dos años pese a los 1.423 millones en rebajas de IVA

Los alimentos frescos son un 9% más caros que el año pasado y productos como el aceite de oliva, un 66,7%

MADRID, 13/06/2023.- El Instituto Nacional de Estadística (INE) ha confirmado este martes que la tasa anual de inflación de España se situó en mayo en el 3,2 %, nueve décimas inferior a la registrada en abril y la más baja en casi dos años, por el abaratamiento de los carburantes y la menor subida de los alimentos y bebidas no alcohólicas. La inflación de los alimentos se moderó al 12 %, con lo que retrocede al nivel de hace un año gracias a la bajada de precio mensual de la leche, el queso, los huevos, el pescado y el marisco, y a la estabilidad del pan y los cereales. En la imagen, vista de una carnicería en el Mercado Maravillas de Madrid. EFE/ Javier Lizon

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El Gobierno lo tiene ya todo preparado para prorrogar una de las medidas claves para luchar contra la inflación que adoptó a finales del año pasado: la rebaja del IVA a algunos alimentos básicos, del 5% al 0%, y de otros productos alimenticios, como la pasta o el aceite, del 10% al 5%. Fue uno de los compromisos del presidente Pedro Sánchez durante su discurso de investidura y, en principio, este alivio fiscal estará en vigor hasta el 30 de junio del próximo año.

Los precios de los alimentos han moderado su evolución pero, a pesar de los 1.423 millones de euros que ha costado la rebaja, de acuerdo con los últimos datos de Hacienda -hasta octubre-, siguen estando un 27,8% por encima de lo que estaban en 2021, de acuerdo con los últimos datos del Índice de Precios al Consumo (IPC) de noviembre.

Los alimentos y bebidas no alcohólicas continúan la senda descendente. Pasado el verano, en septiembre, sus precios aumentaban a un ritmo del 10,5%, pero en octubre se recortó la tasa hasta el 9,5% y en noviembre ha caído hasta el citado 9%. Si bien el índice general se encuentra en el 3,2% y la inflación subyacente -que excluye los precios más volátiles de la energía y los alimentos frescos- ha recortado hasta el 4,5%. Pero el coste de la cesta de la compra sigue siendo un problema mes tras mes.

El aceite de oliva sube un 66,7%

El aceite de oliva ha aumentado su precio en un 66,7% en comparación con hace solo un año (menos que en octubre, cuando subía un 73,5%). Las legumbres y hortalizas son un 16,8% más caras. Y la carne de cerdo, un 12,9%. Son solo algunos de los datos claves en una cesta, donde también los cereales (6,9%), el pan (3,4%) o la leche (4,4%) aumentan su coste a un ritmo mayor que el del coste de vida general.

Según han constatado los expertos de Funcas en una nota al hilo de los datos de la inflación, el proceso de desescalada es cada vez más evidente, salvo en los productos energéticos y «con altibajos» en los alimentos no elaborados. «De las 199 subclases que componen el IPC, el número de las que tienen una tasa de inflación superior al 6% ha descendido hasta 58 –a comienzos del año eran en torno a 100–, mientras que las que tienen una tasa inferior al 2% han aumentado hasta 58 –desde 34 a comienzo de año–», indican desde el centro de estudios.

A la vista de estos datos, el Gobierno ha de apostar ahora por prorrogar algunas de las medidas que puso en marcha para hacer frente a la subida de los precios o dejar caer algunas que ya no tienen sentido, a la vista de su elevado coste económico. Por ejemplo, la compensación del combustible a los transportistas, tras la caída de los precios experimentada en los últimos meses, o los recortes de impuestos energéticos, a la vista de una estabilización en los precios de la luz.

Yolanda Díaz presiona para mantener las medidas

En el seno del Gobierno hay un debate al respecto, con la parte de Sumar, que lidera Yolanda Díaz, presionando para que se mantengan las medidas -sus expertos han calculado un impacto potencial de 1,5 puntos más en el IPC si se retiran de golpe-, mientras que el ala socialista que lideran las vicepresidentas Nadia Calviño y María Jesús Montero apuestan por contener el gasto, a la vista de que el año que viene volverán a estar en vigor las reglas fiscales y hay que asegurar que el déficit se queda en el 3% del PIB. También los sindicatos están presionando al Ejecutivo para que no decaigan.

Los cálculos que elabora Funcas de cara al año que viene son «inciertos», ya que estarán muy condicionados por la retirada de las medidas y cuándo se produce. «Según el momento del año en que se produzca dicha retirada, y si es escalonada o no, el impacto sobre la tasa media anual será diferente. En este escenario de previsiones se supone que las rebajas impositivas que afectan a los productos energéticos se revierten en su totalidad en enero, y que otras medidas entrarán en vigor en junio. Todo ello redundaría en un repunte del IPC de ocho décimas en términos medios para el conjunto del año», cifran.

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Álvaro Celorio

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