Seguro de vida de la hipoteca: cómo reclamar hasta 30.000 euros

Las entidades financieras no pueden obligar a los clientes a contratar un seguro junto a la hipoteca, tal y como estipula la ley hipotecaria

Hipoteca.

Venta de una vivienda. Pixabay.

Si tienes intención de contratar un préstamo hipotecario y te preguntas si una entidad financiera puede obligarte a contratar un seguro de vida, la respuesta es negativa. Pues, tal y como se desprende de la ley hipotecaria en vigor desde junio de 2019, los bancos no pueden obligar a los clientes a contratar este tipo de productos junto a las hipotecas.

De hecho, antes de que existiera esta legislación, los bancos aprovechaban este vacío legal para aumentar sus beneficios obligando a los clientes a contratar seguros para obtener el préstamo necesario para adquirir la vivienda en la que estaban interesados.

El importe de las pólizas acostumbraba a ser elevado y ser de prima única, es decir, requería del desembolso de todas las cuotas por adelantado.

¿Se puede reclamar?

Las personas afectadas por esta práctica abusiva de las entidades financieras antes de la entrada en vigor de la ley hipotecaria pueden reclamar los importes económicos que pagaron de más, según indica el portal noticiastrabajo.com.

Dado que aún no se ha pronunciado de forma expresa el Tribunal Supremo, las demandas que están llegando a las Audiencias Provinciales de distintas ciudades de la geografía española están dando la razón a los clientes afectados, con indemnizaciones que van desde los 6.000 euros hasta los 30.000 euros.

En este sentido, Asufin ya alertó recientemente de que el 70% de los seguros vinculados a hipotecas y comercializadas entre 2006 y 2019 podían «ser abusivos» y, por ello, vaticinó un «aluvión de reclamaciones».

Según indicó la asociación de usuarios financieros las características de este producto eran, fundamentalmente, la imposición de su contratación como condición para la concesión del préstamo.

Asimismo, señaló que el seguro acostumbraba se pagaba por adelantado en el momento de contratación de la hipoteca y que era «el propio banco» el que financiaba el precio del seguro, dentro del préstamo, y cobrando los intereses correspondientes, en consecuencia.