Volkswagen Navarra confirma que también parará el 13 de diciembre

La fábrica confirma un último día extra de parón en la producción en lo que supone la tercera vez que la planta cierra en tan solo 2 meses

De Ikea a Volkswagen: la reducción en la cadena de suministro afecta a los gigantes empresariales. En la imagen, varios Volkswagen Polo en la planta que el fabricante alemán tiene en Navarra. EFE/Villar Lopez

Imagen de varios Volkswagen Polo en la planta que el fabricante alemán tiene en Navarra. EFE/Villar Lopez

La fábrica de Volkswagen en Navarra ha confirmado este jueves a la plantilla que el cierre de la planta de producción de automóviles se alargará hasta el próximo día 13 de diciembre, es decir, un día más de lo previsto después de que el pasado miércoles anunciaran el cierre total de las instalaciones del 29 de noviembre al 12 de diciembre.

La factoría ha detallado que “el reinicio de la actividad productiva será el martes 14 de diciembre” y que “el acuerdo para el calendario general de 2022 se abordará durante la segunda quincena de diciembre”, por lo que no se pueden descartar más parones en la producción debido a la crisis de suministros.

El pasado miércoles explicaron que el parón duraría hasta el 12 de diciembre a falta, no obstante, de confirmar si se podría o no reiniciar el trabajo a partir del día 13, fecha en la que, finalmente, las puertas de la fábrica seguirán cerradas. El motivo de este parón, el más largo de los últimos meses, se debe a la falta de un microchip en concreto necesaria para el Climatronic de los coches que viene desde Tailandia.

Sin embargo, este es el tercer parón que la planta ha tenido que hacer entre los meses de octubre, noviembre y diciembre. Todas estas pausas se deben a la escasez de materiales semiconductores, indispensables para la fabricación de los microchips necesarios para hacer funcionar componentes electrónicos de los coches – y cualquier aparato electrónico-.

Desde el Comité de Empresa alertaron que dichos parones ya han comenzado a ocasionar “situaciones dramáticas” entre los empleados y es que, tras un parón, todos los trabajadores afectados pasan al ERTE, lo que si bien garantiza unos ingresos, estos son menores a los de un sueldo al uso.

Con todo, los trabajadores tienen que hacer frente a sus pagos personales que no han disminuido con un salario reducido.

Andoni Berná Calvo