Bruselas ignora a Telefónica, Orange y Vodafone y libra de pagar a los gigantes tecnológicos de EEUU
La nueva Ley de Redes Digitales deja fuera los peajes que las telecos proponían para las grandes plataformas como Google, Netflix o Amazon
La vicepresidenta de la Comisión Europea para la para la Soberanía Tecnológica, la Seguridad y la Democracia, Henna Virkkunen. Foto: Europa Press
La Comisión Europea ha presentado este miércoles su propuesta para la nueva Ley de Redes Digitales (DNA, por sus siglas en inglés), dejando fuera una de las principales peticiones de las telecos. Bruselas ha sustituido la tarifa que los gigantes tecnológicos como Google, Netflix o Amazon podrían pagar por el uso de las infraestructuras de empresas como Telefónica, Orange o Vodafone.
Son miles de millones de datos los que las grandes tecnológicas estadounidenses trafican a través de las redes de las operadoras de telecomunicaciones en Europa.
Una de las grandes reivindicaciones de las telecos en los últimos años pasaba por que estas compañías abonaran una especie de peaje si quieren seguir usando la infraestructura europea para poder operar en los Estados miembro.
La propuesta de la Comisión Europea para la nueva ley, con la que pretende impulsar la inversión e innovación en el sector, favorecer los servicios entre países y ampliar las redes, ha sustituido dicha tarifa por un «mecanismo voluntario de cooperación» entre telecos y grandes tecnológicas.
Se trata de una idea que surgió en la anterior legislatura por la demanda de los operadores nacionales de telecomunicaciones. El objetivo era que las multinacionales tecnológicas asumieran parte de los costes de la infraestructura necesaria para prestar sus servicios, de los cuáles también se benefician.
Una idea que ha sido duramente criticada por Estados Unidos al considerar que perjudica a sus empresas. En este contexto, Bruselas ha decidido no incorporar los peajes y dejar que si exista algún pago sea fruto de los acuerdos voluntarios que las telecos puedan alcanzar.
La patronal de telecos europea critica la decisión
Desde Connect Europe, la patronal europea de las telecos, en la que participan Telefónica, Orange, Vodafone, Deutsche Telekom o Telecom Italia, entre otras, han cargado contra la posición de la Unión Europea ante Estados Unidos.
«La competitividad y la soberanía de Europa en los mercados tecnológicos globales exigen que establezcamos condiciones justas y competitivas también para los operadores de telecomunicaciones. Esto implica eliminar las asimetrías regulatorias que actualmente lastran a nuestro sector, pero también establecer un mecanismo de arbitraje obligatorio en los mercados de tráfico de datos», ha señalado la asociación.
«Las medidas voluntarias contribuirán poco a alcanzar negociaciones de igualdad con los grandes gigantes tecnológicos», ha sentenciado la patronal que dirige Alessandro Gropelli.
En cualquier caso, la propuesta de la Comisión pretende «modernizar, simplificar y armonizar las normas de la UE sobre redes de conectividad», que permita avanzar hacia un mercado único de la conectividad y favorezca la alianza entre empresas y mayores inversiones.
Otro de los puntos clave de la propuesta comunitaria obliga a los países a tener planes nacionales de transición para garantizar la eliminación gradual de las redes de cobre y la transición a redes avanzadas entre 2030 y 2035.
Asimismo, para fortalecer un mercado único de conectividad, el Ejecutivo comunitario apuesta por permitir a las empresas prestar servicios en toda la Unión Europea tras registrarse en un único Estado miembro, para evitar lastrar su carrera transfronteriza con excesivos papeleos y normas en cada país del bloque.
Sobre este mercado único, Connect Europe señala que implementar la agenda de la presidenta Von der Leyen «requerirá cambios en la propuesta para que se convierta en un ‘ómnibus’ muy necesario para las telecomunicaciones»
«En general, nuestro análisis inicial muestra que los más de 200 artículos del borrador de la DNA aumentan la burocracia y generan duplicaciones en áreas como la privacidad y la protección del usuario, lo que perjudica la competitividad del sector sin ningún beneficio significativo para el consumidor. Debemos armonizar aún más los requisitos en toda la UE y pasar de normas sectoriales a normas horizontales», añade.
El veto a Huawei supondrá un coste de 21.500 millones para las telecos
Esta decisión llega tras el golpe millonario para las telecos europeas anunciado este martes con la propuesta de la Comisión para la nueva Ley de Ciberseguridad, que establece un duro veto a los proveedores asiáticos como Huawei y ZTE.
El paquete legislativo permite a Bruselas determinar qué empresas son proveedores de alto riesgo, prohíbe su presencia en infraestructuras y tecnologías críticas y obliga a los estados a cumplir con este veto en un plazo de tres años desde que se apruebe.
El propio borrador de la norma señala que el coste para los operadores de telecomunicaciones podría situarse entre los 3.400 y 4.300 millones de euros al año durante un plazo de cinco años, lo que supone un coste para el conjunto de las telecos europeas de entre 17.000 millones y 21.500 millones de euros.
Y es que, la ley no se centra únicamente en el 5G, sino que se enfoca en varias tecnologías como los coches autónomos, el software de las placas solares, la nube, la red móvil, la red fija y los servicios por satélite.
En cualquier caso, tanto la norma de ciberseguridad como la de redes digitales tienen que pasar por el Parlamento y el Consejo Europeo. Una vez aprobada, Telefónica, Vodafone, Orange, Deutsche Telekom y el resto de operadoras tendrán 36 meses (tres años) para eliminar a dichos proveedores y reemplazarlos.