EM&E Group (Escribano) presenta su nuevo sistema de defensa por capas ODIN 6×6 en Eurosatory
El sistema incorpora además un micromisil guiado por láser, lo que permite reforzar la capacidad de fuego de la torre y adaptarse a escenarios de mayor complejidad operativa
Sistema ODIN 6X6 montado
EM&E Group ha presentado en Eurosatory el ODIN 6×6, un nuevo sistema antidrón móvil que integra capacidades de detección, identificación y neutralización en una sola plataforma de defensa por capas.
La compañía española clasifica este desarrollo dentro del auge de las soluciones C-UAS, en un contexto en el que la amenaza de los drones se ha convertido en una de las principales preocupaciones para la seguridad militar y la protección de infraestructuras críticas.
ODIN 6×6 nace como una solución completa capaz de actuar desde la detección temprana hasta la neutralización final de la amenaza, todo ello coordinado mediante un sistema de mando y control C2.
El sistema detecta el objetivo en tiempo real con cuatro radares de precisión tridimensional y, a partir de ahí, puede inhibir la señal del dron mediante guerra electrónica y técnicas de jamming que bloquean o distorsionan sus comunicaciones.

A esa capacidad considerada de neutralización blanda, o soft-kill, se suman varias opciones de respuesta cinética, o hard-kill, pensadas para ampliar el espectro de actuación frente a distintos perfiles de amenaza.
Entre ellas figuran dos drones interceptores con guiado óptico, capaces de acudir al encuentro del aparato hostil e impactar contra él, así como la estación remota GUARDIAN 2.0 PRO, equipada con un cañón M230LF de 30 milímetros.
El sistema incorpora además un micromisil guiado por láser, lo que permite reforzar la capacidad de fuego de la torre y adaptarse a escenarios de mayor complejidad operativa.

EM&E, movilidad táctica sobre vehículo blindado
Uno de los rasgos diferenciales del ODIN 6×6 es su integración sobre el vehículo blindado FEROX, una plataforma móvil que aporta protección balística y movilidad táctica al conjunto.
Esta arquitectura modular permite desplegar el sistema en diferentes entornos con rapidez, algo especialmente relevante en misiones de protección de columnas, bases avanzadas, instalaciones críticas o perímetros de alta sensibilidad.
La combinación de sensores, guerra electrónica y capacidades cinéticas sobre un único vehículo refuerza la idea de una defensa flexible, preparada para responder tanto a amenazas aisladas como a ataques coordinados con varios drones.
La configuración supone un salto cualitativo en movilidad y una respuesta tecnológica de nueva generación frente a la proliferación de plataformas no tripuladas en escenarios de conflicto y seguridad interior.