GIP y Ardian deberán esperar para asaltar Suez pese al varapalo a Veolia

La justicia para la opa hostil de Veolia pero no evitará la guerra de ofertas por la compañía de aguas propietaria de Agbar

Bertrand Camus, consejero delegado de Suez. Getty Images

Bertrand Camus, consejero delegado de Suez. Getty Images

El cambio de dueños de Suez, el gigante francés propietario de Agbar y participado por La Caixa, se está convirtiendo en todo un culebrón. Apenas ha arrancado la lucha por su control y ya suma otro capítulo con el varapalo de la justicia francesa a la opa de Veolia, por considerarla hostil.

Agazapados esperan GIP y Ardian, pero no podrán aprovechar el error de cálculo de Veolia, su rival en la batalla por Suez. Estos dos fondos de inversión preparan una contraopa, pero necesitan que se presente primero la del gigante galo para afrontar una guerra por el 100%. Cualquier otra cosa no vale para sus planes, que incluyen excluir a la compañía de bolsa.

Veolia compró el 30% de Suez a Engie con la intención de presentar una opa por el 100%. La operación suscitó la oposición de la cúpula de la compañía objeto de venta y también de sus sindicatos, y estos recurrieron ante la justicia por no haber sido informados. El juez les dio la razón y congeló la compra del 30% pese a estar pagada y ejecutada, según Veolia.

El gigante galo retrasó la opa porque quería que fuera una operación amistosa. Para ello, creyendo que la cúpula de Suez no encontraría al caballero blanco que anhelaba, buscó su complicidad. Pero Bertrand Camus, consejero delegado de la dueña de Agbar, se mantuvo contrario a ser comprado por su competidora y, además, encontró a sus caballeros blancos.

A mediados de enero, Suez anunció que los fondos GIP, segundo accionista de Naturgy, y Ardian, ex socio de Abertis, presentarían una oferta por la compañía de aguas a 18 euros por acción, el mismo precio que se comprometió a pagar Veolia. El anuncio suscitó muchas dudas, pues fue hecho por la propia Suez, los ofertantes apenas dieron detalles y no superaron el precio de sus competidores.

Lo que sí trascendió es que la intención de GIP y Ardian es superar el 90% del accionariado de la opada para poder excluirla de bolsa. Pero para ello necesita una guerra de opas o que Veolia se retire.

Lanzar ahora la oferta, cuando su competidor posee el 30% de Suez y espera turno para presentar su opa, no les serviría para pasar del 70%, por lo que no pueden aprovechar el error de cálculo del gigante galo. O eso o cambian de planes, se conforman con superar el 50% y se obligan a negociar luego con sus rivales.

Otro error de cálculo de Veolia en la batalla por Suez

No es la primera vez en esta batalla en la que Veolia comete un fallo difícil de justificar para una compañía tan grande, que cuenta con una amplia corte de asesores y abogados. La primera fue entrar como primer accionista sin informar a los representantes de la plantilla, que recurrieron.

El segundo lo cometió este lunes a primerísima hora. Decidió presentar un borrador de la oferta a la Autorité des Marchés Financieres (AMF) minutos antes de que el tribunal de comercio de Nanterre le prohibiese hacerlo al considerar que la opa, que iba a ser hostil, violaba su compromiso amistoso.

La prohibición es provisional hasta, al menos, el 18 de febrero, cuando la justicia estudiará si procede y hasta qué punto viola el compromiso de opa amistosa. El gobierno de Emmanuel Macron no ha jugado ahora a favor, pues su ministro de Finanzas, Bruno le Maire, criticó la hostilidad de la oferta de Veolia e incluso dudó de su transparencia.